Una constelación de figuras llega a Mónaco para desafiar el dominio de Pogacar


La Vuelta a España se prepara para vivir una edición que promete romper cualquier guion previo. El desembarco de los equipos en Mónaco confirma que la carrera no girará solo alrededor de Tadej Pogacar, aunque el esloveno acapare todas las miradas como gran favorito para conquistar la única gran vuelta que falta en su palmarés.

La presencia del astro del UAE Team Emirates eleva la expectativa, pero también abre un debate interesante: ¿estamos ante la edición con mayor densidad de talento en los últimos años? La lista de figuras que acompaña al esloveno invita a pensarlo. Primoz Roglic, tetracampeón, llega con dudas físicas, pero con una experiencia que nadie más posee. Su dorsal número uno es un recordatorio de que nunca se le puede descartar.

A su alrededor aparece un elenco que podría liderar cualquier gran vuelta. Enric Mas vuelve a su terreno predilecto con un Movistar Team reforzado y con la obligación de reivindicarse. El ecuatoriano Richard Carapaz aterriza con ambición tras brillar en la montaña del Tour. El danés Skjelmose, el británico Onley, el suizo Gall, el portugués João Almeida y los vascos Pello Bilbao y Mikel Landa completan un grupo que convierte cada etapa en un examen de supervivencia.

La contrarreloj inicial por las calles de Mónaco será el primer filtro, pero no el definitivo. La verdadera batalla llegará cuando el calor, la montaña y la resistencia empiecen a desgastar cuerpos y estrategias. Allí se verá si Pogacar impone su ley o si alguno de los aspirantes logra romper el molde.

Lo que sí parece claro es que esta Vuelta no será una simple coronación. Será un pulso entre estrellas, un choque de ambiciones y una oportunidad para que el ciclismo vuelva a demostrar que, incluso con un favorito tan dominante, la carretera siempre tiene la última palabra.