El organismo europeo denuncia presiones económicas y falta de transparencia en la creación de una nueva filial comercial para gestionar los activos del Mundial
La tensión entre la UEFA y la FIFA ha vuelto a dispararse tras la publicación de una información de The Times. El medio británico que revela los planes de Gianni Infantino para crear una nueva sociedad, FIFA Forward Enterprise. Esta filial estaría destinada a gestionar los activos comerciales más rentables del organismo y permitir la entrada de capital privado en competiciones como el Mundial de selecciones y el Mundial de Clubes.
La reacción de la UEFA fue inmediata y especialmente contundente. En un comunicado de tono inusualmente duro, el organismo presidido por Aleksander Ceferin acusó a la FIFA de cruzar «una línea que las instituciones que regulan el fútbol nunca deberían traspasar». La UEFA advirtió que el deporte no puede convertirse en un activo financiero sujeto a intereses externos. «Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No le corresponde a la FIFA venderlo», expresó la institución europea.
Según el diario británico, Infantino habría dado a las federaciones un plazo de 53 días para respaldar el proyecto, ofreciendo un paquete económico de 10.000 millones de dólares si aceptan y apenas 2.700 millones se lo rechazan. Fuentes cercanas a la negociación califican esta estrategia como un intento de «soborno». La FIFA, por su parte, defiende que la iniciativa busca democratizar la financiación global y promete destinar más de 10.000 millones al desarrollo del fútbol, con hasta 40 millones por federación entre 2027 y 2030.
La propuesta ha generado un aluvión de críticas en todo el mundo. La FA inglesa aseguró no haber recibido información previa y expresó su preocupación por la falta de gobernanza. La Concacaf lamentó haberse enterado por la prensa y denunció la ausencia de diálogo. La Confederación Asiática (AFC) reclamó transparencia, aunque se mostró abierta a explorar modelos innovadores. La Unión de Clubes Europeos (UEC) advirtió que el fútbol se encuentra en «una encrucijada peligrosa». A su vez, el comisario europeo de Deportes, Glenn Micallef, criticó la «implacable comercialización» del deporte.
Ante la magnitud del conflicto, la UEFA ha convocado una reunión de emergencia con sus 55 federaciones. El objetivo es analizar el impacto del proyecto y definir una respuesta conjunta. El enfrentamiento entre ambas instituciones abre un nuevo capítulo en la disputa por el control del fútbol mundial. Además, pone en el centro del debate la posible privatización parcial del Mundial, lo joya de la corona de la FIFA.
