El croata Mario Hezonja vuelve a la NBA seis años después de su última experiencia en la liga
El alero, hasta ahora jugador del Real Madrid, firmó un contrato de un año y 2,8 millones de dólares con los Cleveland Cavaliers. La operación pone fin a una etapa europea que había devuelto al jugador a lo más alto del continente.
Los Cavaliers se han impuesto en la pugna por su fichaje a unos Golden State Warriors que también habían mostrado un fuerte interés, especialmente después de no lograr la incorporación de LeBron James, que finalmente firmó con los Philadelphia 76ers. Lo más llamativo de la operación es el sacrificio económico del croata: Hezonja cobrará menos en Cleveland de lo que tenía firmado con el Real Madrid para la próxima temporada, una muestra clara de que su prioridad era regresar a la NBA por encima del aspecto económico.
Hezonja, de 31 años y canterano del Barcelona, ya militó cinco temporadas en la NBA entre 2015 y 2020. Fue elegido en la quinta posición del draft de 2015 por Orlando Magic, franquicia en la que jugó tres campañas antes de pasar por New York Knicks y, finalmente, Portland Trail Blazers, siempre como jugador de rotación sin llegar a consolidarse como pieza importante.
Tras aquella etapa discreta en Estados Unidos, Hezonja reconstruyó su carrera en Europa. Pasó por Panathinaikos y UNICS Kazán antes de fichar por el Real Madrid en 2022, con el que se proclamó campeón de la Euroliga en su primera temporada. Esta última campaña 2025-26 fue elegido MVP de la Liga ACB, y en la Final Four de la Euroliga en Atenas fue el máximo anotador del torneo con 44 puntos, pese a que Real Madrid cayó en la final ante Olympiacos.
Ese nivel mostrado en el continente europeo es precisamente lo que ha convencido a Cleveland. El croata está llamado a ocupar un papel relevante en el ala de unos Cavaliers que llegaron a las finales de la Conferencia Este la pasada temporada, aportando un perfil físico (2,06 metros) capaz de anotar desde el perímetro, defender varias posiciones y competir sin complejos en los grandes escenarios, algo que ya demostró en sus años de Euroliga.
Para los Cavaliers, la incorporación supone sumar a un alero con experiencia internacional y capacidad para abrir el campo, ideal para rotar minutos en una plantilla ambiciosa. Para Hezonja, en cambio, es la oportunidad de demostrar, con 31 años y en plena madurez baloncestística, que aquel talento que deslumbró en el Draft de 2015 puede finalmente encajar en la NBA.
