El vizcaíno firma una primera jornada sólida en Shinnecock Hills antes de la suspensión por falta de luz
El US Open abrió el telón en Shinnecock Hills con una jornada marcada por la niebla, el viento y una suspensión inevitable al caer la noche. En medio de ese caos meteorológico, Jon Rahm volvió a mostrar un rendimiento sobresaliente que le coloca en una posición inmejorable para afrontar la reanudación del viernes.
Firmar bajo par en ese recorrido ya es un triunfo. Rahm, con –2 tras 13 hoyos, volvió a mostrar ese golf controlado y maduro que lo ha acompañado durante toda la temporada. Falló algunos putts que pudieron mejorar aún más su tarjeta, pero compensó con golpes de enorme calidad, incluido un putt desde 18 metros en el 17 que ya figuraba entre los mejores del torneo. Su único tropiezo llegó en el 18, aunque lo resolvió con una recuperación magistral.
Junto al vizcaíno, Ángel Hidalgo, también firmó una actuación de enorme mérito. Tras un doble bogey inicial, reaccionó con carácter y enlazó birdies en el 13 y el 16 para situarse en -1 tras 12 hoyos, confirmando que el marbellí vuelve a crecer en los escenarios grandes. Su constancia, su actitud y su capacidad para generar opciones de birdie lo convierten en una de las notas más positivas del día.
En lo alto de la clasificación, Wyndham Clark brilló con autoridad antes del suspensión. Nombres como Dustin Johnson, Rory Mcllroy, Ludvig Aberg o Tommy Fleetwood se asomaron también a la zona noble. El número uno del mundo, Scottie Scheffler, cerro con 72 golpes.
La niebla inicial y el retraso de dos horas obligaron a muchos jugadores a dejar hoyos pendientes. Rahm e Hidalgo madrugarán para completar sus primeras vueltas, con la sensación de que este US Open puede ser muy grande para ambos.
