Cucurella, primera opción del Atlético para reforzar el lateral izquierdo, se marcha al Real Madrid, y esto hace cambiar los planes del conjunto colchonero
Según informó Fabrizio Romano, el Real Madrid llegó a un acuerdo verbal con el Chelsea para hacerse con los servicios de Marc Cucurella tras el Mundial, en una operación valorada en torno a los 60 millones de euros. El fichaje responde a una petición directa de José Mourinho, que quería un lateral izquierdo de garantías para su nuevo proyecto. Con esto, una de las grandes batallas del mercado queda resuelta a favor del eterno rival.
Para el Atlético, la noticia no es solo una derrota deportiva, sino también un cambio de prioridades. Cucurella era uno de los nombres que Simeone había solicitado para reforzar el carril izquierdo, una posición que el técnico argentino tiene señalada como una de las asignaturas pendientes del equipo. Con Cucurella fuera de la ecuación, el club rojiblanco ha decidido pisar el acelerador con su otra gran alternativa: Alejandro Grimaldo.
El lateral del Bayer Leverkusen, de 30 años, lleva tiempo en la agenda atlética. Su contrato termina en 2027, y el club alemán ha puesto un precio de salida de unos 20 millones de euros, una cifra que considera razonable teniendo en cuenta su rendimiento en las últimas temporadas. Según Nicolò Schira, el Atlético ya está en negociaciones avanzadas y le ha ofrecido un contrato hasta 2029, con opción a una temporada más.
La operación tiene sentido por varios motivos. Grimaldo lleva tiempo expresando su deseo de volver a España y jugar en LaLiga, y ve 2026 como una de sus últimas oportunidades para hacerlo en un club grande antes de cumplir 31 años. Sin embargo, el perfil del español puede suscitar cierta dudas por el rol que ha tenido en el conjunto alemán, en el que prácticamente ocupaba posiciones de extremo o de mediapunta, aunque con la selección si ha rendido bien como lateral puro.
Eso sí, el Atlético no es el único interesado. Barcelona, Betis, Chelsea y Juventus también siguen de cerca la situación del español, lo que podría complicar o acelerar la negociación según se mueva el mercado en las próximas semanas.
Lo cierto es que, mientras el Mundial concentra la atención de los aficionados, los despachos siguen trabajando. Y para el Atlético, el fichaje de Grimaldo ha pasado, de la noche a la mañana, de ser un plan B a convertirse en la prioridad número uno del verano.
