El delantero se sincera sobre la quiebra mental tras su error en Dortmund, la cara más humana de Diego Simeone y el miedo a la grada que le impide regresar al fútbol español
Las impactantes palabras de Álvaro Morata se dieron a conocer en el podcast y canal de YouTube ‘El Camino de Mario’, conducido por el exfutbolista del Atlético de Madrid Mario Suárez. En este espacio de conversación, el actual delantero del Como 1907 se abrió en canal para analizar la cara más amarga del fútbol de élite, desvelando el sufrimiento psicológico que precipitó su salida de España y los detalles desconocidos de su trayectoria deportiva.
La presión ambiental, las decisiones que cambiaron su rumbo profesional y la gestión emocional bajo las órdenes de Diego Pablo Simeone centran un relato donde el futbolista expone la vulnerabilidad que se esconde detrás de los focos del fútbol profesional.
La quiebra mental en Dortmund y un adiós forzado por la presión
El punto de inflexión en la aventura rojiblanca de Álvaro Morata se sitúa en los cuartos de final de la Liga de Campeones. Aquel error en el mano a mano ante el Borussia Dortmund desató una oleada de críticas que superó el ámbito estrictamente deportivo, dañando su estabilidad anímica. «Desde el partido de Dortmund mi cabeza se fue a la mierda. En cuestión de tres meses me fui del Atleti, que era el sitio donde siempre había querido estar. Todas las cosas que he ganado las cambiaría por haber ganado un título con el Atleti«, reconoció con dureza.
Y es que, en apenas tres meses, el entorno del delantero se desmoronó por completo, forzando un traspaso al Milán que se produjo en un contexto médico y psicológico límite. El propio futbolista rememoró el calvario de aquellos días posteriores al choque en Alemania y la crudeza de su salida. «Tras el fallo en Dortmund viví el momento más duro de mi carrera. Pero más que por las críticas en redes sociales por mi historia personal y por lo que sé que significaba, porque estoy convencido de que mejor año que ese no había«, contó el ariete.
Sin embargo, ese desgaste no terminó con su marcha de la capital de España, sino que condicionó sus primeros pasos en la Serie A italiana. El peso de la ansiedad acumulada era tan evidente que el atacante admitió haber acudido a su puesta de largo internacional en un estado de salud bastante delicado. «Yo me planté en mi presentación con el Milán medicado. Sin saber muy bien lo que estaba haciendo. Obviamente es un grandísimo club«, desveló sobre las secuelas que arrastraba.
El miedo a la grada y los límites de la exigencia de Simeone
La relación entre Álvaro Morata y Diego Pablo Simeone combinó la máxima exigencia competitiva con una inesperada cercanía en los momentos más oscuros. El delantero destacó la gran capacidad del técnico argentino para llevar a los futbolistas al límite antes de los partidos decisivos. «Lo mejor del Cholo es el aspecto motivacional. Yo recuerdo charlas del Cholo de antes de jugar partidos al límite de llorar y creo que eso, al final, te hace estar más cerca de ganar. Si sabes gestionar las emociones, es uno de los mejores motivadores que yo he visto«, explicó.
Sin embargo, esta intensidad discursiva y los códigos del fútbol profesional no siempre resultaban sencillos de asimilar para un perfil con una sensibilidad superior a la habitual. En este contexto, el atacante descubrió también una faceta muy humana en su entrenador cuando peor lo estaba pasando. «A mí me sorprendió mucho en mi último año a nivel personal. Como entrenador ya lo admiraba, lo he admirado siempre porque creo que lo que ha hecho en el Atleti es la ostia, pero me sorprendió mucho también la parte humana cuando realmente estuve mal. Encontré una persona que me entendía, que se abrió mucho, que me contó que él también había tenido muchos momentos malos y lo aprecié y lo valoré mucho«, concluyó.
Esta inestabilidad emocional y el temor a las reacciones del público le impidieron, incluso, acudir al estadio como un aficionado más a animar a sus excompañeros en la final de la Copa del Rey. «Soy aficionado del Atleti. En la final de Copa contra la Real hubiera ido. Hablé con Koke, compré las entradas y luego al final no fui por ese miedo de que pase algo, de que alguien te diga cualquier cosa«, admitió. Por todo ello, el regreso a España parece totalmente descartado en la actualidad: «Me gustaría mucho jugar en el Getafe, pero pensándolo bien, creo que no estoy preparado mentalmente para jugar en España, por tener que afrontar los comentarios de la gente cuando vas a jugar en estadios«.
