El club carbayón acelera la planificación de su plantilla en el mercado de Segunda División tras el rechazo de Lucas Ahijado a la oferta de renovación y la negociación avanzada para el banquillo azul
El Real Oviedo ha iniciado la construcción de su nuevo proyecto deportivo con una notable actividad en los despachos antes de la apertura oficial del mercado estival. Tras poner sobre la mesa el nombre del técnico Julián Calero y recibir el visto bueno desde México, la dirección deportiva liderada por Agustín Lleida prioriza la reestructuración de la parcela defensiva y de la sala de máquinas. El club busca confeccionar una plantilla solvente que devuelva la ilusión a los aficionados azules tras la compleja situación vivida en la última campaña liguera.
De hecho, la planificación avanza con rapidez mediante la búsqueda de incorporaciones estratégicas, perfiles jóvenes y futbolistas que finalizan sus respectivos contratos en la categoría de plata. Sin embargo, la hoja de ruta inicial sufre las primeras modificaciones obligadas debido a las complejas negociaciones de renovación con piezas de la casa. En este escenario, la entidad asturiana demuestra capacidad de reacción al activar alternativas avanzadas en el mercado nacional para mantener un bloque competitivo.
Relevo en el lateral derecho y la fórmula para el banquillo
Las negociaciones para la continuidad del canterano Lucas Ahijado permanecen encalladas en las últimas semanas tras no aceptar el futbolista la propuesta de renovación presentada por el club. La oferta planteaba una adecuación salarial a la baja, una línea similar a la de los jugadores con contrato en vigor. Ante la falta de avances en las conversaciones, la dirección deportiva azul decidió activar de forma inmediata una alternativa de garantías para la demarcación.
En este contexto, la entidad ovetense ha alcanzado un acuerdo verbal con Aisar Ahmed, lateral derecho de 24 años que acaba de finalizar su vinculación contractual con el Ceuta. El zaguero ha sido seguido de cerca durante los últimos meses y competirá directamente con Nacho Vidal por la titularidad en el perfil diestro. La operación se encuentra plenamente encauzada y supeditada a la resolución definitiva del futuro de Lucas en la plantilla de la capital asturiana.
Por otro lado, la recta final del casting para el banquillo apunta con fuerza hacia el regreso de Julián Calero una década después de su etapa como segundo entrenador. Aunque la incorporación está pendiente de cerrarse formalmente, la sintonía entre las partes es total para armar un bloque competitivo y riguroso. Las ideas del técnico madrileño, basadas en la solvencia colectiva y el equilibrio, encajan a la perfección con la identidad que el Grupo Pachuca busca para el nuevo vestuario carbayón.
El radar en la medular y el casting para la retaguardia
La sala de máquinas del conjunto carbayón centra gran parte de los esfuerzos de la secretaría técnica, que busca dotar al equipo de equilibrio táctico y criterio. El gran deseo para reforzar el mediocampo es Isma Ruiz, centrocampista del Córdoba que se ha consolidado como una pieza fundamental en el esquema andaluz. Sin embargo, la operación presenta una gran complejidad económica debido a la cláusula de rescisión de seis millones de euros del futbolista granadino.
El jugador de Gójar cuenta con contrato en vigor hasta el año 2028 tras completar una temporada notable con más de tres mil minutos disputados. El propio centrocampista expresó públicamente su bienestar en el conjunto cordobés al afirmar que «aquí es donde me he sentido más querido, me he ilusionado y he disfrutado del fútbol«. A pesar del interés de clubes de superior categoría, el Real Oviedo mantiene el nombre del mediocentro organizador en su agenda de prioridades.
Paralelamente, la dirección deportiva avanza con paso firme en la incorporación de Miguel Atienza, centrocampista de corte defensivo que acaba de terminar su vinculación con el Burgos. El madrileño fue un futbolista capital a las órdenes del propio Julián Calero en El Plantío, una circunstancia que facilitaría notablemente su adaptación. Con esto, el club busca asegurar una pieza experimentada que mejore de forma inmediata el rendimiento del equipo azul en la fase sin balón.
Finalmente, el casting para elevar el nivel de la retaguardia incluye los nombres del central Fernando Calero y del joven lateral izquierdo Samu Rodríguez. El defensa central ha finalizado de forma oficial su vinculación con el Espanyol, representando una excelente oportunidad de mercado a coste cero para la entidad. Por su parte, la llegada del lateral procedente del Alcorcón serviría para aumentar la competencia interna con Rahim Alhassane en el perfil zurdo de la defensa.
