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Boca Juniors ganó uno de los cinco partido que disputó en mayo, quedó eliminado del Torneo Apertura y de la Copa CONMEBOL Libertadores


Mayo representó un golpe durísimo para Boca Juniors. Después de un abril prometedor, que había dejado señales positivas desde los resultados y el funcionamiento, el equipo sufrió una caída abrupta en todos los aspectos. Un solo triunfo, un empate y tres derrotas en cinco partidos, una estadística letal para el momento que atravesaba el xeneize. En esos cinco encuentros quedó eliminado del Torneo Apertura frente a Huracán y de la Copa Libertadores, ambas eliminaciones en La Bombonera.

Boca Juniors…

En el primer semestre, Boca arruinó su año, no importa lo que pase en el segundo semestre, nada puede mejorar lo que ya ocurrió, nada… El golpe más duro llegó en la Copa Libertadores, el gran sueño de todos los hinchas. Una vez más, quedó lejos de cumplir el objetivo que obsesiona a todo el mundo xeneize. Lamentablemente, quedó truncado, una vez más por la desidia de una dirigencia que no está a la altura, en este caso, con Juan Román Riquelme a la cabeza. Desde el comienzo de su gestión el club no para de perder de prestigio con equipos que no compiten y pasan vergüenza en distintas competiciones.

En esta ocasión, el fracaso llegó en la fase de grupos de la Copa Libertadores donde quedó eliminado al quedar tercero, por detrás de Universidad Católica y Cruzeiro. En el mes de mayo jugó los últimos tres partidos, perdió 1-0 contra Barcelona en Ecuador, empató 1-1 frente a Cruzeiro en La Bombonera y finalizó su participación perdiendo 1-0 contra U. Católica. En el último partido, Boca necesitaba ganar para avanzar y prácticamente no pateó al arco, lo que enervó el enojo de los hinchas.

Los jugadores

Leandro Paredes jugó gran parte del mes condicionado físicamente y nunca logró mostrar su mejor versión. Boca siempre dependió de él, era el armador del equipo y esta vez no lo pudo hacer; principalmente se observó en el partido frente a los chilenos, donde participó poco y se lo vio muchas veces dando pases con su pierna izquierda.

Milton Delgado, uno de los puntos más altos durante la recuperación del equipo, sufrió un bajón pronunciado tras cometer un error determinante en la eliminación del Torneo Apertura. A partir de ese momento perdió confianza y no logró recuperar su nivel.

En ataque, Adam Bareiro no pudo aportar debido a su lesión que lo marginó por todo el mes. Su dupla, Miguel Merentiel, tuvo un nivel bajísimo y es de los apuntados por el hincha, por la cantidad de oportunidadesque desperdicia, pero aportó con un gol frente a Cruzeiro. El que generó más enojo con la gente es Milton Giménez, un jugador que para la dirigencia es intransferible y, por otro lado, el hincha no lo quiere ver más con la azul y oro.

Dentro de todo lo negativo, Tomás Aranda es de los pocos que dieron la cara en este momento. Logró sostener un rendimiento aceptable, a pesar del contexto. Fue muy valorado por la gente por hacerse cargo del equipo, pidiendo la pelota y moviéndose por toda la cancha en el partido más importante del año. A él se sumó Braida, otro de los jugadores que consiguió levantar el nivel, sacándole el puesto a Marcelo Weigandt.

Fin de ciclo de Claudio Úbeda

Boca Juniors se quedó sin DT, Úbeda no seguirá en el club, se confirmó que no se le extenderá el contrato para el segundo semestre. El ciclo llegó a su fin sin poder consolidar un proyecto serio. La irregularidad, la falta de respuestas en los momentos importantes y la incapacidad para sostener resultados terminaron marcando el destino del entrenador.

Ahora la dirigencia tendrá la responsabilidad de elegir un nuevo técnico. No pueden volver a errar, no pueden volver a fallarle al hincha con esta elección. Ya están en la mira de la gente, la designación de Úbeda generó dudas desde el primer día y los resultados terminaron confirmándolas. Todos veían venir este final, menos quienes tomaron la decisión. Ahora tienen que trabajar, ser serios y estudiar todas las opciones que hay, para levantar este momento que no admite errores.

El enojo de los hinchas de Boca Juniors

El clima que rodea al club es de profunda decepción. Los bosteros sueñan todos los días con ganar la Copa Libertadores y esta eliminación temprana profundizó el malestar. Año tras año ven como los objetivos más importantes vuelven a escaparse de la peor manera posible.

La sensación es que Boca retrocedió varios pasos durante mayo. El equipo perdió la identidad que parecía estar construyendo, dejó de competir al nivel esperado y volvió a mostrar problemas que parecían superados. Las críticas ya no apuntan únicamente al cuerpo técnico o determinados futbolistas, sino también a las decisiones deportivas de Riquelme tomadas durante los últimos años y que explotan cada vez que Boca fracasa.

¿Qué dejó mayo para Boca?

Este fue el mes del fracaso absoluto, no solo por las eliminaciones y los malos resultados, sino porque representó el derrumbe de una recuperación que parecía estar en marcha.

Boca terminó el mes sin entrenador, fuera de la Copa Libertadores, eliminado del Torneo Apertura y con enojo contra el máximo ídolo. La derrota frente a la U. Católica terminó de confirmar una realidad preocupante con el equipo sin confianza, sin funcionamiento y con un futuro poco prometedor, obligado a conformarse con la Copa Sudamericana en el segundo semestre. Un castigo.

El desafío será reconstruirse una vez más y encontrar el rumbo, conseguir una motivación para afrontar estos meses, muy difícil… La gente no va a perdonar este mes. Tienen que ganar todo lo que jueguen hasta fin de año y armar un equipo ganador para el próximo año.

El prestigio perdido no se recupera con discursos ni promesas para engañar al hincha, se recupera ganando, y eso es algo que los dirigentes deben entender de una vez por todas o dar un paso al costado.

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