BREAKING

La victoria sufrida y polémica de Arsenal ante West Ham por 0-1 este pasado domingo ha reavivado la carrera por el título de la Premier League.


En un encuentro de mínimos, cargado de tensión y decidido por detalles, el conjunto de Mikel Arteta dio un paso gigantesco hacia un campeonato que se le resiste desde hace más de dos décadas.

El héroe de la tarde en el London Stadium fue Leandro Trossard, autor del único gol del partido en el minuto 83. El extremo belga apareció cuando más sufría el Arsenal, que había perdido fluidez y control frente a un West Ham intenso, físico y empujado por la urgencia de escapar de los puestos de descenso.

Pero el desenlace estuvo marcado por la controversia. Ya en el tiempo añadido, Callum Wilson logró empatar para los locales tras un córner caótico. Sin embargo, después de una larga revisión del VAR, el árbitro anuló el tanto por falta previa sobre David Raya. La decisión provocó indignación en el West Ham y abrió de nuevo debate en Inglaterra sobre la consistencia arbitral y el uso del VAR.

Con este triunfo, el Arsenal recupera una ventaja de cinco puntos sobre Manchester City, aunque el equipo de Pep Guardiola todavía tiene un partido pendiente. La pelea sigue completamente abierta, pero el margen psicológico vuelve a favorecer a los “gunners”, que dependen de sí mismos para conquistar la liga.

La temporada ha sido una montaña rusa para ambos aspirantes. El City parecía haber tomado el control tras vencer al Arsenal semanas atrás, pero algunos tropiezos recientes, como el empate ante el Everton en el último minuto, devolvieron la iniciativa al conjunto londinense. Ahora, a falta de dos jornadas, cada punto vale oro y cualquier error puede resultar definitivo.

Más allá del resultado, el partido reflejó el carácter competitivo que ha construido Arteta. El Arsenal no brilló, no dominó con claridad y terminó resistiendo bajo presión, pero mostró una madurez que le había faltado en campañas anteriores. En las últimas temporadas, los londinenses se habían desmoronado en momentos decisivos; esta vez, parecen dispuestos a sufrir hasta el final para romper la hegemonía del Manchester City.

Mientras tanto, en Manchester observan atentos. Guardiola sabe que cualquier resbalón del Arsenal podría cambiarlo todo, pero también entiende que la presión ha cambiado de lado. Los “citizens” están obligados a ganar y esperar.

La Premier League entra así en sus dos últimas jornadas con un desenlace apasionante: un Arsenal que sueña con volver al trono inglés y un Manchester City que persigue otro cierre perfecto. Después de meses de persecución mutua, el campeonato se decidirá por nervios, detalles… y quizá por otra intervención del VAR.