La salida de Beatriz Álvarez activa el proceso electoral que definirá el futuro de la competición femenina
La Liga F ha confirmado la dimisión de Beatriz Álvarez, quien deja su cargo como presidenta y abre el proceso electoral previsto en los estatutos. La decisión, comunicada mediante un anuncio oficial, inicia un periodo de reorganización institucional. Los 16 clubes de la categoría tendrán un papel clave en la elección del nuevo liderazgo.
Tras la renuncia, debe construirse una Comisión Electoral integrada por tres clubes elegidos por sorteo. Este órgano contará con un margen de cinco días para su formación y, posteriormente, dispondrá de tres días hábiles para reunirse y fijar el calendario electoral. Durante este periodo, la Vicepresidencia asumirá de manera transitoria la dirección de la patronal femenina.
El proceso contempla la apertura de un plazo para que los aspirantes a la presidencia presenten su candidatura. Cada propuesta deberá contar con cuatro avales de los clubes participantes. Una entidad solo puede apoyar a un candidato. Si solo existe una candidatura válida, será proclamada automáticamente tras superados los controles de verificación.
Si hubiera más de una propuesta, se convocará una Asamblea General. Para elegir presidente en primera vuelta será necesaria una mayoría de dos tercios. Si no se alcanza, la votación pasará a una segunda ronda en la que resultará elegido el aspirante con más apoyos. En caso de empate, el reglamento obliga a celebrar una nueva Asamblea dentro de los cinco días siguientes.
La salida de Álvarez llega después de que el TAD desestimara la petición de inhabilitación presentada por el exvicepresidente Rubén Alcaine, resolviendo el expediente con una amonestación pública. Durante su mandado, iniciado en 2022, la Liga F ha avanzado en la profesionalización de fútbol femenino y ha cerrado acuerdos relevantes como el patrocino principal de Moeve, valorado en 18 millones de euros.
El proceso electoral marcará un etapa decisiva para la consolidación del proyecto deportivo y económico de la competición, que afronta un momento clave en su crecimiento.
Foto: X/ Liga F
