El equipo torero no logró imponer su juego en el estadio Christian Benítez, en un partido marcado por una polémica arbitral y la figura salvadora de su arquero
Hay tardes en las que el fútbol no se decide por la belleza del juego, sino por la resistencia. Tardes donde el ruido de la tribuna pesa tanto como el balón y donde un solo hombre puede cambiar el destino de un partido.
Así se vivió el duelo entre Guayaquil City y Barcelona SC en el estadio Christian Benítez.
Las gradas del “Chucho” se tiñeron de amarillo. Por momentos parecía que el local era Barcelona SC, impulsado por una hinchada que llegó con la ilusión de seguir celebrando después de una semana perfecta para el Ídolo. Sin embargo, el resultado final dejó un sabor amargo: empate y polémica.
El encuentro, disputado el pasado domingo, se jugó con intensidad más allá de los 90 minutos, en un partido donde predominó el desgaste físico por encima del brillo futbolístico.
Guayaquil City, dirigido por Pool Gavilánez, llegaba golpeado tras caer ante el Delfin y necesitaba sumar en esta cuarta jornada. Para ello contó con la presencia de su figura: Damián “Kitu” Díaz, quien buscó manejar los tiempos del equipo ciudadano.
Del lado torero, el esquema de César Farías fue el mismo que ha venido utilizando desde su llegada al club. Sin embargo, volvió a evidenciarse la falta de un conductor creativo en el mediocampo.
Muchos sintieron la ausencia del capitán Joao Rojas. Aun así, Barcelona intentó sostener su propuesta basada en el contragolpe y la velocidad por las bandas, un estilo que ha convertido a su defensa y mediocampo en piezas claves del funcionamiento del equipo.
El momento más polémico del encuentro llegó al minuto 52. Jhonny Quiñónez remató desde el centro del área y el defensor Joshué Quiñónez bloqueó el disparo con la mano, evitando lo que parecía ser un gol seguro.
El VAR llamó al árbitro para revisar la jugada, pero sorprendentemente no se sancionó el penal, decisión que generó la molestia del conjunto torero.
Mientras tanto, en el equipo ciudadano el “Kitu” Díaz se encargaba de manejar los hilos del partido. Con su experiencia, administró los tiempos y buscó aprovechar la velocidad de Pablo Mancilla, quien fue una constante amenaza por la banda derecha con sus recorridos de ida y vuelta.
El público en el Parque Samanes reconoció el esfuerzo de Díaz cuando abandonó el campo, en lo que parecía una tarde cargada de emociones para el exjugador torero.
Pero el momento decisivo llegó en los minutos finales.
Al minuto 93, Milton Céliz cometió una falta dentro del área sobre Laurino. Penal para Guayaquil City.
El disparo llevaba dirección de red y la ilusión de una victoria para Guayaquil City. Pero otra vez apareció José David Contreras.
El arquero venezolano se hizo gigante bajo los tres palos y, con una reacción felina, detuvo el remate de Mero para silenciar el grito de gol en el “Chucho”. Fue la última escena de un partido intenso, cargado de polémica y tensión hasta el final.
Con esa atajada, Barcelona SC rescató un punto que parecía escaparse. No fue una noche brillante para el conjunto torero, pero sí una más en la que su guardameta terminó siendo decisivo.
El empate deja a Barcelona SC en la cuarta posición con siete puntos, mientras que Guayaquil City continúa en la parte baja de la tabla con apenas dos unidades. En una tarde donde el fútbol escaseó, la resistencia y las manos de Contreras terminaron marcando la diferencia.
