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Los blancos lograron sobreponerse a la Virtus (92-84) tras una tremenda actuación de Edwards (32 puntos)


El Real Madrid consiguió llevarse un partido trampa ante el equipo italiano, que propuso un juego muy dinámico con mucho tiro de tres. La décima victoria seguida en Euroliga se tuvo que trabajar mucho por la falta de regularidad en los locales. Después de una nueva pitada del público a Sergio Scariolo por sus declaraciones, comenzaría un partido de idas y venidas hasta los últimos minutos.

El encuentro empezó con Carsen Edwards anotando desde el perímetro y con una Virtus peleona que puso un 10-17. Con los primeros cambios, el Madrid sería diferente con la defensa y el desparpajo de Andrés Feliz, Gaby Deck y Usman Garuba. También Lyles dejaría algún destello de su calidad, pero poco más. En esos instantes, un parcial de 17-2 metería de nuevo en el partido a los blancos. Con un Sergio Llull demostrando en pocos minutos y con un triple lejano sobre la bocina de Campazzo, se irían 46-40 al entretiempo.

Tras el descanso, los de la capital se alejarían, pero, tras varias pérdidas, los italianos devolverían un gran parcial. Con Luca Vildoza sustituyendo a Edwards, empataría a 61 antes del último cuarto. Con un triple de Deck, llegarían al último asalto arriba en el marcador.

En un partido muy cerrado, donde los de Scariolo reaccionaron con 6 triples, la Virtus seguía al acecho empatando a 77. En ese momento, Facundo Campazzo y Mario Hezonja cambiarían el partido cuando se les necesitaba. Esta pareja, con el manejo del argentino y los puntos del croata, sentenciaría el partido con la ayuda de Tavares y Feliz en el aro propio. La decimocuarta victoria en el Movistar Arena de los mejores locales de Europa sería muy trabajada. Con esta, ya se colocan como terceros en la clasificación.

El siguiente encuentro será de nuevo en casa frente al Valencia Basket, un partido que promete bastante después del enfrentamiento en semifinales de la copa. Para seguir la buena dinámica, el Real Madrid necesitará de todos sus jugadores. Si el Valencia tiene un buen día, a los madridistas no les servirá con un buen Facu y Hezonja.