Los rojiblancos vencieron por 4 goles a 2 en el Metropolitano con un doblete de Sørloth y el estreno goleador de Lookman, consolidando su cuarta plaza en LaLiga antes de recibir al Brujas
El aire del Metropolitano recuperó ese aroma de victoria que parecía haberse disipado en las últimas semanas de competición. Tras los tropiezos consecutivos frente al Betis y al Rayo, el conjunto de Diego Pablo Simeone necesitaba algo más que tres puntos para calmar las aguas. La tarde comenzó con dudas, pero el equipo supo madurar el encuentro con paciencia y rigor táctico.
La jornada 25 de LaLiga se presentaba como un examen de carácter para una plantilla que mira de reojo al continente europeo. El Espanyol, siempre combativo en sus visitas a la capital, no puso las cosas fáciles y obligó a los locales a extremar la precisión en la circulación. Con este triunfo, los madrileños se asientan en la zona alta, buscando reducir distancias con el Villarreal.
Un festival ofensivo con el sello de Sørloth y el estreno de Lookman
El encuentro comenzó con un jarro de agua fría para la parroquia rojiblanca cuando Jofre adelantó a los visitantes apenas cumplido el minuto seis. Sin embargo, este Atlético de Madrid actual ha demostrado tener recursos para no desmoronarse ante la adversidad temprana. La respuesta llegó por mediación de Alexander Sørloth, quien aprovechó una asistencia de Marcos Llorente para restablecer el equilibrio antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, la intensidad local aumentó significativamente, reflejada en una posesión que alcanzó el 62% al final del choque. Giuliano Simeone puso en ventaja a los suyos en el minuto 49, culminando una gran acción colectiva iniciada por Álex Baena. La fluidez en el juego interior permitió que los espacios aparecieran con mayor naturalidad frente a un bloque defensivo catalán que empezaba a mostrar fisuras.
Uno de los momentos más destacados de la tarde fue el tercer tanto, obra de Ademola Lookman tras un servicio de Matteo Ruggeri. Este gol supone el estreno anotador del internacional nigeriano en LaLiga, un hito que refuerza la competencia en la delantera rojiblanca. Con el marcador a favor, Simeone movió el banquillo dando entrada a figuras como Koke y Julián Álvarez para gestionar el ritmo y asegurar la estructura defensiva.
Estadísticas, madera y la mirada puesta en la vuelta europea
El tramo final del partido se convirtió en un intercambio de golpes donde la madera fue protagonista absoluta. Primero fue Sørloth quien estrelló un balón en el poste, y apenas un minuto después, Cyril Ngonge hizo lo propio en la portería defendida por Jan Oblak. No obstante, el delantero noruego no perdonó en su siguiente oportunidad, firmando su doblete particular y el cuarto gol tras otra asistencia de Ruggeri.
Pese al gol tardío de Edu Expósito para el Espanyol, el control del Atlético fue casi total, sumando 18 disparos y completando 571 pases precisos. La gestión de los minutos finales permitió a Simeone dar descanso a piezas clave como Antoine Griezmann, pensando ya en el compromiso internacional. La solidez mostrada, sin recibir tarjetas amarillas ni rojas, habla de un equipo concentrado que evitó entrar en provocaciones o faltas innecesarias.
Con este resultado, el Atlético de Madrid suma 48 puntos en 25 partidos, manteniendo una ventaja de seis sobre el Real Betis en la lucha por los puestos de prestigio. El Atlético cambia el chip y ya pone los cinco sentidos en la «final» del miércoles ante el Brujas. Tras el 3 a 3 de la ida, el Metropolitano dictará sentencia en una eliminatoria de Champions que llega con todo por decidir.
Después, una vez resuelto el compromiso europeo, los de Simeone viajarán a Asturias para medirse al Real Oviedo el 28 de febrero a las 21:00. Mantener este nivel de efectividad será crucial para una escuadra que aspira a terminar la temporada en la zona más noble de la clasificación nacional.
