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La mañana del sábado 25 de enero se vio manchada por dos episodios de violencia. El primero de ellos, protagonizado por ultras del Espanyol y Athletic en Barcelona, el segundo, entre ultras del FC Barcelona y del Valencia en los alrededores de Mestalla


Nuevamente el fútbol se ha visto manchado por episodios de violencia. Ya veníamos hablando un tiempo de este tipo de situaciones que han estado ensuciando la imagen que muchos tienen de este deporte, y es que tanto la violencia como el racismo han vuelto a los campos de fútbol con la intención de quedarse durante un tiempo.

Barcelona y Valencia fueron los dos focos donde se centró la violencia en España la mañana del sábado 25 de enero, y es que dos importantes encuentros en La Liga española provocaron que las aficiones de sus respectivos equipos se enfrentaran antes del partido en multitudinarias peleas. La primera de ellas fue entre ultras del Espanyol y del Athletic Club antes de que diera comienzo el encuentro, y donde según afirma la policía, han podido detener a cinco personas. Además, en este mismo encuentro, no sólo la violencia fue protagonista, sino también los cánticos racistas hacia un jugador del conjunto de Bilbao: Iñaki Williams, que como él mismo afirmó se va dolido: “Sí, me voy un poco triste porque he sufrido insultos racistas. Es algo que ningún jugador de raza negra o de cualquier raza quiere escuchar. Está totalmente fuera de lugar. Todos somos personas, da igual la nacionalidad o el color de la piel. La gente tiene que venir al estadio a animar a su equipo, a disfrutar del fútbol, un deporte de amistad y equipo. No tiene que venir a insultar a un jugador por ser de otro país o de otro color”.

Además, según hemos podido recoger, un estudio realizado por el periódico español El País afirma que “Sobre 34.200 actas arbitrales redactadas entre 2003 y noviembre de 2019 refleja que solo en 68 ocasiones fueron denunciados insultos xenófobos por los colegiados. Muchas veces, los actos o los cánticos racistas no son recogidos por los árbitros. El último partido de Primera División en el que quedó recogido en un acta un insulto de tintes xenófobos fue en un Celta-Athletic disputado en Vigo el 5 de noviembre de 2017”, unos datos que sin duda reflejan el ‘pasotismo’ y la poca importancia que dan a estas situaciones en España.

Unas horas después y a tan sólo 375 kilómetros, otro acto de violencia se cargaba completamente la imagen del fútbol español. Era el encuentro de la jornada, el que enfrentaba al Valencia y al FC Barcelona. Una hora buena para que las familias acudieran al estadio sin problema alguno, pero que impidieron ambas aficiones cuando empezaron a lanzarse bengalas, sillas, palos o incluso conos de plástico, además de los característicos puñetazos y patadas que requieren una pelea. Este incidente, protagonizado en la misma puerta del estadio, dejó un detenido, 60 identificados, y una triste imagen. Hay cosas que nunca van a cambiar, y por lo que se puede ver, la violencia y el racismo son algunas de ellas.

Twitter: @carlagalb

 

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