El silencio del encuentro no fue por la ausencia de público, sino por el juego que se mostró. Un clásico que no pareció clásico. Hoy, ambas escuadras están lejos del nivel acostumbrado


Desde hace más de diez años que no se vivía un Santa Fe – Millonarios sin público, desde ese 1 de octubre de 2005, las gradas del Campín no se veían sin un alma coreando. Ambas nominas fueron diferentes con respecto a la fecha 9, los albiazules presentaron 5 cambios y los leones 3.

Alberto Gamero se lanzó al terreno del Nemesio con: Cristian Bonilla -que terminó siendo villano- debutó en cambio de Christian Vargas, Banguero volvió a la titular después de siete meses, Andrés Román en cambio de Elvis Perlaza, Stiven Vega en la línea defensiva, por la lesión de Mackalister Silva y la apuesta por la juventud de Ricardo Márquez en el ataque.

Por su parte, Harold Rivera apostó por: Daniel Giraldo, quien reemplazó a Serje, Edwin Herrera no estuvo – y tal vez no haga parte del plantel, por su inminente salida al exterior-, lo reemplazó Fabián Sambueza -que luego de estar en el limbo durante el parón, continúa con el equipo cardenal-, y el 9 en esta ocasión fue el ex Boyacá Chico, Diego Valdés, en cambio de Ramos.

En términos generales, fue un partido opaco, sin sabor, tedioso. Sumado a que no estuvieron las fanaticadas, un encuentro para pasar la página.

Similar al partido con el equipo manizaleño, los azules arrancaron sin guardarse en su campo, por la necesidad de desencadenarse del fondo de la tabla. La primera impresión fue que Tito Gamero quiso plasmar el discurso de atacar rápido, tener la posesión en el cinturón del terreno y marcar el primero lo más rápido posible. Mientras que los dirigidos por el ibaguereño Rivera, formaron una pared defensiva, esperando el error de los rivales.

Embajadores sin brújula

No hay mucho que hablar del primer tramo. Millonarios tuvo la pólvora mojada en su delantera. Márquez pretendía ser un tigre rugiendo, pero se mostró más como un gato maullando. El Chicho y Godoy se pensaron en ser los asistentes que triangularan con Pereira y el Caballito, pero no hubo conexión.

El momento con mayor tensión fue cuando en un pase kamikaze desde la defensa a Castellanos, el delantero samario quiso anticipar y dejó adolorido al arquero rojo en su antebrazo izquierdo. En esa jugada, hubo varios roces entre albiazules y cardenales, diálogos entre Andrés Pérez , que le ocasionó la amarilla, y Diego Godoy.

Entrando en la segunda parte, Millonarios siguió fiel a su discurso, pero empezaron a ser escasas las veces que el narrador nombró a Arango y al paraguayo. Para darle movilidad, Gamero llamó del banco a Santiago Montoya, quien, desde su arribo en 2018 a la casa azul, no ha mostrado el nivel que tuvo con el Deportes Tolima. Aunque hubo desaciertos adelante -No se consiguió la conexión de los de adelante-, los embajadores fueron superiores a Santa Fe, hasta el minuto 73.

Esa mínima superioridad dio frutos cuando -igual que contra el equipo azucarero en la fecha 6-, Pereira dio el primer grito de gol, partiendo de una “corrida” de Banguero, con un pase al frente del arco. Faltando 17 minutos para el final, la expulsión de Andrés Pérez le daba toda la ventaja a los albiazules de guardar más balones en el pórtico derecho. Sin embargo, Millonarios empezó a perder balones, a hacer faltas sin razón cerca al arco y a plantar el autobús. Al final, un error del arquero debutante y una mala marca del Tico le dieron la igualdad al rival.

Cardenales sin luz

El objetivo de los leones en el inicio fue esperar el error de Millonarios, a no perder la posesión con El chino, Luis Ma y Velázquez. No obstante, las condiciones que plantearon en el Nemesio, los embajadores no le permitieron a los tres de adelante controlar el ritmo.

Similar al rival, no hubo mucha relevancia la parte inicial del encuentro. No hubo llegadas claras por parte de los rojos. La única situación atractiva fue el choque entre Márquez y Castellanos. Al inicio, las imágenes mostraban que era obligatorio el ingreso de Omar Rodríguez, pero el arquero se recuperó del dolor en el antebrazo. Mientras ocurría esto, Pérez y el jugador paraguayo de Millonarios compartieron palabras, que no parecieron amigables.

Tras el pitido del árbitro, Santa Fe mantuvo su idea de juego en el segundo tiempo, el error del rival y el contragolpe. Al igual que su rival de patio, el ataque no se presentó. El Seijas que recuerdan campeón de la Copa Sudamericana 2015, hoy no estuvo enchufado. Salió al minuto 64, para darle ingreso al defensor Mauricio Gómez, y Sambueza, que no tuvo las pilas puestas, fue sustituido al minuto  82.

El gol embajador surge de un marcaje a destiempo de la defensa, pero el peor momento fue la expulsión del mediocentro rolo, Andrés Pérez. Una acción sin pies ni cabeza, un codazo al pecho de Pereira, a la espera de un tiro de esquina, marcó la única roja. Pareciera que Millonarios se volvería una maquina arrolladora, pero este prefirió defenderse. ¿Qué hizo Santa Fe? Aprovecho esto para cambiar el chip, tocaba ser quienes propusieran, quienes mantuviesen la bola y quienes empataran con uno menos. Al final, la igualdad vino por parte de Ramos , aprovechando el error de Bonilla en salida.

Contrastes

Hay ausencia de delantera en Millonarios. Gamero mantuvo todo el partido a un Caballito, que no es el reflejo de la promesa del año pasado. Los cambios fueron tardíos, después del ingreso del Mago, se esperó hasta ver al Chicho sin piernas, para colocar a un Del Valle que el partido pedía. El proceso del ex Deportes Tolima no ha sido el esperado, un equipo que aún no se le ve un concepto claro. Los embajadores se ahogan en el fondo de la tabla, tienen 8 de 30 puntos y los cuadrangulares se ven más borrosos.

Independiente Santa fe en cambio, si está en una buena posición (cuarta casilla con 17 puntos), pero hoy no fue un león. El mediocentro no fue eficaz, Valdés pareció estar en un desierto, completamente solo. La imagen de los cardenales no se asemeja a la del año pasado, que mostraba la garra en cada partido, que le permitió salir del frío bajo de la tabla.

Parece que los clásicos de la final del 2017, o de la Copa Sudamericana 2018 son partidos que ya son raros de presenciar. En definitiva, hoy fue un clásico para replantear el nivel actual de los históricos capitalinos.

Foto: Millonarios F.C

Informa: @The_AfterMathR