Tal día como hoy, un 22 de junio de 2014, hace tan solo tres años, el Córdoba CF conseguía el ascenso a Primera División (Liga BBVA) 42 años después, imponiéndose a un UD Las Palmas con confianza y orgullo en el último minuto de partido


El encuentro comenzaba casi sin ninguna ocasión para el equipo visitante, provocando así­ grandes acercamientos de Las Palmas a porterí­a contraria. Sin embargo, este no pudo sentenciar el partido, pues a pesar de las ausentes llegadas del Córdoba, los jugadores supieron defender con gran cabeza su meta.

Cabe mencionar, que durante estos primeros cuarenta y cinco minutos, varios jugadores fueron amonestados con cartulinas amarillas debido a los abundantes altercados, que dieron lugar mayor transición en el choque.

Así­ los apercibidos fueron Aythami Artiles y Nauzet Alemán, ambos jugadores de la UD Las Palmas; y López De Silva, mediocentro del actual CD Alcoyano residente en Segunda División B.

El hecho de haber dejado el marcador abierto al descanso, hizo que en el la llegada de esta segunda mitad, el miedo estuviera presente tanto en las caras de los aficionados, como en el de los jugadores, técnicos y hasta en los de las directivas.

Sin embargo, el Córdoba sabí­a que debí­a hacer; solo tenía que conseguir anotar un tanto para lograr alcanzar el sueño de todos los equipos que aspiran a algo dentro del “Fútbol Español”, y es estar en la máxima categorí­a, en Primera División.

Los minutos seguí­an corriendo y todos se lo iban creyendo; el hecho de ver a Las Palmas en La Liga BBVA no era algo que se pensara como extraño. De esta manera, las primeras decisiones técnicas comenzaron a llegar en el terreno de juego.

El primero en mover ficha, fue el Córdoba CF, sustituyendo a Nieto, Pedro y López Garai por Arturo, Xisco y Pelayo. Más tarde, Las Palmas, decidió cambiar a Valerón, Aranda y Momo por Vicente Gómez, Héctor Figueroa y Hernán.

El gran comienzo para el equipo local, provocó que durante el minuto cuarenta y ocho de los segundos cuarenta y cinco minutos, Apoño, mediocentro del actual Marbella FC, consiguiera acabar con los sueños de muchos de los aficionados que a pesar de no poder estar aquel dí­a en el estadio de Gran Canaria, lo seguían desde la Pení­nsula, en la Región de Córdoba.

El tanto vino dado tras un gran error del defensor Raúl Bravo; de lo que Carlos Aranda no dudo en desperdiciar, adelantándose por la banda, dejando un magnífico pase a la frontal del área para el mediocentro ya nombrado anteriormente, Antonio Galdeano, más conocido como Apoño, sentenciando el chut de manera exquisita.

También se pudo ver como las tarjetas amarillas seguí­an llegando debido a la gran desesperación de ambos equipos; la del local por desear el fin del encuentro y logar por fin el ascenso, y la del visitante por no ver la llegada del único gol que necesitaban.

De esta manera, los apercibidos por el colegiado del partido, Sánchez Martí­nez, fueron López Garai, Pelayo y Iago Bouzón, todos jugadores del Córdoba CF.

Y finalmente, durante el último minuto de partido, sucedió lo que nadie se esperaba que sucediera.

Varios aficionados del equipo local, decidieron saltar al estadio debido a la gran euforia que reinaba en ellos; sin embargo, no fueron conscientes de lo que esto iba a suponer para su equipo y para ellos mismos.

Tanto el entrenador, Juan Carlos Valerón como el presidente de la entidad, Miguel Ángel Ramí­rez, mostraron sus molestias con el público en varias ocasiones, pidiendo tranquilidad ante la sorpresa de ideal del colegiado por suspender el partido.

Y por fin, cinco minutos después del altercado, el encuentro fue reanudado de manera sorprendente, pues el Córdoba arrancó del centro del terreno de juego como si fuera la última jugada en la vida del Club.

Así, desde el lateral de la cancha, se pudo observar como llegaba un centro caído del cielo hasta el defensor del equipo visitante, Raúl Bravo, que tras rematar a porterí­a y tocarla ligeramente con los dedos el guardameta, Barbosa, el mediocentro mexicano, Ulises Dávila, no dudo en rematar, consiguiendo marcar el gol que con tanta ansia deseaba el equipo blanquiverde.

Tras la llegada del tanto, se pudieron ver caras de arrepentimiento y enfado con los espontáneos que decidieron lanzarse al terreno de juego. A pesar de esto, muchos cordobesitas, agradecieron todo lo que pasó, colgándolo del hilo del destino.

Como ya se sabía, el Córdoba CF, solo necesitaba de un tanto para clasificarse de manera radical a Primera División, así­, este marcador de 1-1, logró el sueño que tanto esperaba la entidad y la afición.

Hoy, ya tres años después, el público recuerda este momento como uno de los más felices de sus vidas, añorando aquel día de alegrí­a y emoción.

Foto:  @cordobacfsad

Twitter: @AlbiitaBeltran