Una goleada sin precedentes marca el camino hacia Kiev


El Real Madrid se dio un festín dos semanas antes de jugarse la temporada en la final de la Champions. Jugadores irregulares como Bale y Achraf se reivindicaron y con auténticos golazos animaron un encuentro que se auguraba sin muchos alicientes. El doblete del galés hace que Zidane tenga un bendito problema a la hora de confeccionar el once titular. Todos están bien y llegan motivados para enfrentarse al club inglés en lo que podría suponer la tercera Champions consecutiva. Casi nada.

Lo más extraño es que durante esta campaña no ha existido un bloque B bien definido. Los más jóvenes no supieron aprovechar las oportunidades brindadas y, posiblemente, en verano haya cambios. Lo realmente cierto y demostrado es que el único futbolista capaz de ser decisivo en los grandes envites ha sido Cristiano. Un Cristiano que estuvo ausente ante el Celta para así no resentirse de sus molestias. El Bernabéu vibró con los suyos en una noche antipática de cara al espectador por Eurovisión. Un show que colapsó las redes sociales y que privó disfrutar del partido del Bernabéu.

“Es importante mantener la portería a cero. Lo hicimos muy bien, todos llegan en una forma óptima y en la final de Champions tenemos que hacerlo igual. Valoro mucho lo que hacen. Corren, luchan y pelean. Las cosas no pueden estar siempre bien”, comentó Zidane.

Imagen: AG DEPORTES