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Si bien no pudo sacar ventaja como local en el partido de ida (1-1), el ‘Tigre’ se ilusiona con hacerse fuerte en Buenos Aires para eliminar al Lanús argentino y clasificar, por primera vez desde su debut en 1965, a los cuartos de final de la CONMEBOL Libertadores


No será fácil. Lo saben los hinchas, los dirigentes, el cuerpo técnico y hasta los jugadores. Pero si hay algo que siempre –especialmente en los últimos años– ha caracterizado a The Strongest, es el lema que su capitán, Pablo Escobar, repite a voz en cuello ante cada situación complicada que atraviesa el club: prohibido desistir. Se escuchó antes de los dos últimos logros importantes del equipo: la remontada en el Apertura 2016 –le arrebató el título de las manos a Bolívar, su clásico rival, en una definición infartante– y la clasificación a los octavos de final de esta misma Copa, en Colombia; y actualmente, a menos de un mes para el partido, ronda constantemente los pasillos del Complejo de Achumani, donde el plantel se prepara para la batalla.

Pero, más allá de todas las implicaciones que tendría un logro de esta magnitud para un fútbol tan poco trascendente como el boliviano, los ‘atigrados’ también buscarán el pasaporte a la siguiente instancia del certamen más prestigioso de Sudamérica por otro motivo, uno muy particular: retener a César Farías y Alejandro Chumacero, dos grandes protagonistas de su historia reciente que, casi con seguridad, se estarían despidiendo del club en caso de no conseguir un resultado positivo en ‘La Fortaleza’ de Lanús; el venezolano, por una dura sanción que le impedirá dirigir en Bolivia por los próximos dos años, y ‘Chumasteiger’, porque Independiente de Avellaneda, otrora ‘Rey de Copas’ a nivel mundial, lo espera con los brazos abiertos para que se sume a su plantel.

Hace algunos meses, este escenario era imprevisible: Farías estaba firme en su puesto y cerca de llegar a un acuerdo para renovar, y Chumacero estaba volviendo de un año de lesiones complicadas que hacían suponer que le llevaría tiempo recuperar su mejor forma. ¿Qué pasó? El técnico fue acusado de agredir a un delegado de Oriente Petrolero y el Tribunal de Justicia Deportiva de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano falló en su contra, y el volante fue figura en la Copa Libertadores –actualmente, es el goleador del torneo, con 8 tantos– y despertó el interés de varios equipos.

Ahora, la estadía de ambos depende de que The Strongest clasifique a cuartos de final; más en el caso de ‘Chuma’ —que ya anunció que sólo pasará al ‘Rojo’ cuando termine su participación en la Copa– que en el del entrenador –aunque el equipo siga en carrera, es probable que se incline por dar un paso al costado si el departamento legal del club no consigue anular su castigo–, cuya gran ilusión desde su llegada al fútbol boliviano era levantar una Libertadores. Por eso, al menos en esta ocasión, un partido vale más que sólo el éxito; vale por una confirmación, por una manifestación de jerarquía e incluso por un lugar en la historia.

Foto: CONMEBOL

Twitter: @m_eduvargas

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