Tras una racha negativa, el Newcastle celebró por duplicado con un bautismo de try de Simón Benítez Cruz y la confirmación de una nueva cara de Los Pumas para su plantel
El triunfo de Newcastle ante Gloucester por la novena fecha de la Gallagher Premiership tuvo como protagonista a Simón Benítez Cruz, quien anotó su primer try en el certamen. El medio-scrum de Los Pumas y exjugador de CUBA, con pasado en las franquicias Pampas y Tarucas del Súper Rugby Americas, logró su primera conquista en su temporada debut en la liga inglesa tras nueve partidos disputados. La jugada del conductor nacional llegó tras un rápido movimiento desde la base de un ruck.
45) TRY NEWCASTLE!
A first in Red Bulls colours for Simon Benitez Cruz who steps the last man.
And his dad is in the crowd to see it, all the way from Buenos Aires!
Newcastle 20 Glos 5 pic.twitter.com/zIQpdzd1h7
— Newcastle Red Bulls (@NCL_RedBulls) January 2, 2026
Los ‘Falcons’ se encuentran en la última posición de la tabla luego de ocho caídas consecutivas en el certamen doméstico. El trámite del encuentro fue sumamente físico y parejo, pero la solidez defensiva en los minutos finales le permitió a la escuadra norteña reencontrarse con la victoria en su estadio. Lograr este resultado positivo resulta un respiro vital para el grupo, que ahora buscará recortar la distancia con sus rivales directos y encarar la segunda mitad del calendario con una mentalidad renovada de cara a los próximos desafíos.
El éxito deportivo no fue la única novedad de peso para el club. En las últimas horas se confirmó oficialmente que el cordobés Franco Molina se unirá próximamente a la plantilla de Newcastle, sumándose así a Simón Benítez Cruz en la legión argentina del equipo. El segunda línea, de gran presente en Los Pumas bajo el mando de Felipe Contepomi, llega procedente de la franquicia australiana Western Force para aportar su experiencia en el line-out y el juego agrupado. Su incorporación promete reforzar un pack de forwards que buscará utilizar este envión anímico para dar pelea en una temporada de la Premiership que no da tregua y exige un plantel de jerarquía internacional para competir en la máxima categoría del rugby británico.
