Las críticas parecen ser demasiado elevadas para Lopetegui


Las derrotas hacen que los seguidores olviden las grandes noches de glorias. Noches donde solo se celebran goles y el fiel aficionado madridista presume de escudo. Noches donde uno se queda afónico al gritar sin ningún miedo que es del Real Madrid. Noches donde tampoco vale acordarse del rival porque estás orgulloso de tu equipos. Esas noches, sí, esas que todos sabéis, son las que ponen  al madridismo los pelos de punta. Y Lopetegui ha hecho posible que el Madrid haya tenido noches así. ¿Nadie recuerda el partido ante la Roma? Ahora eso no cuenta. No se puede llegar a pensar que con cuatro futbolistas lesionados y tres balones palos es imposible ganar. Tampoco se recuerda que con Lopetegui sí se juega al fútbol y los datos de la posesión no mienten. En casi todos los partidos superan el 64%. Pero claro, los números muchas veces se quedan en papel mojado. Cuando parece que la mejor paella la hace el mejor cocinero, nos damos cuenta de que ese cocinero no era tan bueno como creíamos y a la inversa, el peor cocinero, con granos del chino, es capaz de sorprender. Y en efecto, Lopetegui no ha tenido un fichaje galáctico y, para colmo, le han quitado a Cristiano. ¿De verdad es tan malo como le ponéis?

Ante la Roma escribíamos esto: Isco, Bale y Mariano trocearon a un rival débil y más flojo aún que en la anterior campaña. Nada tuvo que ver la Roma del gran héroe Manolas ante el Barcelona que contra el conjunto blanco. La realidad a veces sí distorsiona y en este contexto cabe destacar en mayúsculas y con subrayador que, por fin, el Real Madrid gana jugando bien. Y esto ni mucho menos es fácil porque para hacer un buen fútbol hay que renunciar a otros aspectos del juego como por ejemplo ser más directos. Sería demencial decir que el Madrid de Lopetegui no fue directo, pero no se le aproximó a esa versión de Zidane, donde en todas las jugadas de peligros venían precedidas de centros al corazón del área que, previamente, habían sido tejidos a la contra. Con Lopetegui sí, pero no. Primero hay que tocarla al primer toque y apostar fuertemente por no perder el balón. Si se cumple esto ya se pisa el acelerador, pero no antes. Una semana después, los buenos no pueden ser malos.

Foto: Agencias.