El Real Madrid ha empatado o perdido cuatro de sus siete partidos jugados en el Bernabéu. Varane adelantó a los ingleses con un auto gol pero Cristiano igualó de penalti. Wembley decidirá quién consigue el liderato del grupo h de la Champions League


Real Madrid y Tottenham llegaron como se fueron. Noventa minutos de brega, disputa y pelea en los que ambos contendientes al liderato del grupo se fajaron por él pero en donde ninguno logró desnivelar el duelo. Wembley decidirá en la próxima cita lo que el Santiago Bernabéu no pudo. Se adelantaron los ingleses, igualaron los españoles y, a pesar de las múltiples ocasiones que los dos acumularon a continuación, nadie consiguió hacer hincar la rodilla a los dos mejores futbolistas de ambos equipos, Keylor Navas y Hugo Lloris.

Madrid es una ciudad a la que le gusta el turismo. Sabe cómo tratar a los forasteros y decidió recibir a los 4000 seguidores ingleses desplazados a la capital de España con un día gris, encapotado, triste. Les hizo sentir como si estuviesen en su casa. No obstante, el Bernabéu no quiso hacer lo propio y sus jugadores salieron al verde dispuestos a convertir la visita de los británicos en una odisea con unos primeros minutos de acoso y derribo “Made in Santiago Bernabéu”.

Con el liderato de grupo en juego, el Real Madrid tomó las riendas del encuentro desde el comienzo del mismo. En apenas cinco minutos, Cristiano y Benzema con un palo y un tiro que se marchó desviado por milímetros hicieron estragos la acumulación de hombres que Pochettino decidió introducir en el partido de hoy.

Pochettino optó por reforzar su línea defensiva en detrimento de meter más futbolistas en la medular. El objetivo era claro, esperar replegados y buscar llegar a Navas mediante el juego en largo. Los blancos, de la mano de un gran Modric, movían el balón con criterio en campo contrario, pero les costaba superar al equipo inglés ante la acumulación de hombres en el centro.

Ante la falta de efectividad en los ataques blancos, la gran penitencia del equipo hasta ahora durante la temporada, los ingleses poco a poco se desmelenaron. Harry Kane, la gran estrella británica, se presentó ante el Bernabéu con un cabezazo que salvó Navas con una gran estirada. El Tottenham se creció, se quitó la coraza y demostró la flexibilidad que acuñó su entrenador en la previa del partido para referirse a sus jugadores.

Avisó por arriba, a punto estuvo de hacer daño a la contra y mató con una jugada en ataque posicional. Una combinación en banda derecha entre Winks, Sissoko y Aurier desembocó en un centro lateral perfecto del lateral galo que Varane introdujo en su propia portería para hacer el primer tanto de la historia Spur al Real Madrid. Bajó una marcha el Madrid y el Tottenham lo adelantó por la izquierda como un avión. Si alguien tenía alguna duda de que el partido no iba a ser nada fácil para el actual campeón, el gol visitante lo certificó.

Con ventaja en el marcador, el Totenham se echó atrás y lo acabó pagando. Los blancos consiguieron devolver a su rival a las postrimerías del área de Lloris mediante la recuperación del control a través de la pelota. En el filo del final de la primera mitad encontró su premio el conjunto merengue. Penalti sobre Benzema tras una gran jugada blanca por donde más dificultades encontró, el centro de la defensa inglesa, y gol de Cristiano. Quinto gol en tres partidos de Champions del luso. Nunca falla. Cuando más se le necesita, el máximo goleador histórico de la competición siempre apaga el fuego.

Tras el paso por el túnel de vestuarios, los centrocampistas dejaron paso a un combate de áreas. Ambos equipos convirtieron el choque en un ir y venir de ocasiones en las áreas. Ninguno dominó el juego desde la medular pero tampoco consiguieron imponerse en la zona donde se deciden los partidos. Primero fue Benzema quien obligó a Lloris a hacer una estirada milagrosa, Ronaldo disparó fuera desde la frontal del área por poco y, posteriormente, Sissoko no acertó a culminar una contra en superioridad numérica muy clara de los visitantes.

Pasaban los minutos, Kroos y Modric no lograban imponerse a la medular inglesa pero Cristiano alzó la mano para echarse al equipo a la espalda. El astro portugués convirtió a Lloris en el mejor jugador visitante tras detener dos acometidas del siete que silenciaron a la multitud inglesa que viajó a Madrid. Mandaba el Madrid en el campo y no remataba en el área, el pan de cada día de la temporada del equipo blanco en su feudo esta temporada.

El guión de la primera mitad se volvió a repetir en el Bernabéu. Tras un período de dominio absoluto blanco, los spurs volvieron a salir de la cueva para hacer temblar el feudo madridista. Primero Kane, después Eriksen y, por último, Davinson tuvieron tres ocasiones clarísimas para adelantar a su equipo y castigar la docilidad de la defensa blanca y el cansancio de un centro del campo que hizo aguas.

En el tramo final, el equipo local buscó hacer valor el factor campo e intentó llevarse el partido con más corazón que cabeza. Las ideas blancas brillaron por su ausencia en la noche de hoy. Esas tinieblas en el pensamiento madridista contrastó con la claridez visitante que consiguió puntuar, por primera vez en su historia, ante el Real Madrid.

Foto: Twitter LigadeCampeones

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