Tras la salida de José Néstor Pekerman de la Selección Colombia las dudas eran el factor común. Los técnicos colombianos, los favoritos para tomar ese puesto, ya habían asumido en otras selecciones. Los entrenadores extranjeros generaban mayor incógnita


Aprobación para algunos y desaprobación para los otros y una Federación que nunca se pronunció ante tantos rumores. Todo fue llevado con cautela, por decirlo de esa manera.

Finalmente, los rumores finalizaron la semana pasada. Carlos Manuel Brito Leal Queiroz llegó a Colombia para ser oficializado como el nuevo entrenador de Colombia. El 7 de febrero fue la conferencia donde la Federación lo confirmó como el nuevo Seleccionador de Colombia, durante los próximos 4 años. El objetivo principal es, para muchos, claro: igualar o superar lo realizado en los dos últimos Mundiales.

A pesar de ser un trotamundos, no todos los colombianos tienen la suficiente información sobre él, y esa desinformación, con total seguridad, provoca juicios erróneos. Partiré desde lo básico. Carlos Queiroz nació el 1 de marzo de 1953 en África Oriental Portuguesa, lo que hoy en día se conoce como Mozambique. Por esto es que se le reconoce más como un portugués; además, en ese país, realizó un aporte futbolístico importante, dando inicio a una de las mejores generaciones de fútbol en ese país.

Carlos Queiroz tuvo una modesta carrera como jugador profesional; pero, apenas dejó de ser futbolista, inició su preparación para ser un entrenador. Y en 1989 su carrera de entrenador empezó a ser desarrollada. Primero, en ese año, se hace cargo se la Selección sub-16 de Portugal. Con ella logra un 3er puesto en el Campeonato de Fútbol Juvenil. Después, se hace cargo de la Selección sub-20 de Portugal. Allí obtiene un título, su primer título: campeón del Campeonato de Fútbol Juvenil categoría sub-20. Ese título es obtenido en 1991 y es recordado por ser el inicio de una de las mejores generaciones de fútbol en Portugal. Luis Figo, Joao Pinto y Rui Costa son algunos de los jugadores más recordados.    

Este título le permitió convertirse en el nuevo entrenador de la Selección absoluta de Portugal. Debía, como mínimo, clasificar a Portugal al Mundial de 1994; mas no pudo. Por tal motivo, fue destituido. Pero Carlos Queiroz era un técnico popular para ese entonces, y Sporting de Lisboa lo contrató poco tiempo después de la destitución. Allí estuvo dos años (1994-1996) logrando dos títulos, jugando 68 partidos, de los cuales ganó 45, perdió 6 y empató 17.

De uno de los mejores equipos, históricamente hablando, de Portugal, Queiroz fichó por el Metro Stars, uno de los equipos más antiguos de la MLS (liga estadounidense). Tuvo un paso fugaz. Estuvo solo cuatro meses en 1996. Dirigió 24 partidos, donde ganó la mitad y perdió la otra. Luego, fue al continente asiático, específicamente a Japón. Nagoya Grampus fue su hogar durante 1996 y parte de 1997. Allí dirigió 38 partidos y de nuevo tuvo cifras equitativas: 19 victorias y 19 derrotas.

Después de estar en tres equipos, de forma consecutiva, una Selección quería sus servicios: Emiratos Árabes Unidos. Estuvo durante 1998-1999. Estuvo al mando de esta Selección durante 16 partidos, donde ganó 8, empató 2 y perdió 6. Al momento de dejar este país, uno nuevo lo estaba esperando: Sudáfrica. Estuvo allí desde el 2000 hasta el 2002. Con ella hizo lo que no pudo con Portugal. Clasificó al Mundial de 2002, pero se quedó en la primera ronda. Aunque había logrado algo importante, ya tenía una clasificación a una Copa del Mundo, y no sería la única.

Cuando deja Sudáfrica no asume como entrenador, esta vez llega como asistente técnico. Nuevo asistente técnico de Sir Alex Ferguson, un ídolo del Manchester United. Está allí desde 2002 hasta el 2003, en ese gran equipo que logró ganar la Premier League, llegar a la final de la Copa de la Liga y llegar a los octavos de final en la Liga de Campeones, siendo eliminado por el Real Madrid, el equipo español que se convertiría en el nuevo reto de Carlos Queiroz. En 2003 llega a la Casa Blanca, club histórico a nivel mundial. Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, lo contrata para ser el sucesor de Vicente del Bosque.

Tenía un gran reto, ya que este era el Real Madrid de los galácticos. Así se le llamó a ese equipo que contaba con una nómina de lujo. Pero no llegó a cumplir esas expectativas. Ganó solo la Supercopa de España. En la Champions League llegó a cuartos de final, siendo eliminado por el AS Mónaco. La final de Copa del Rey la perdió ante el Zaragoza. Y, en La Liga ocupó la 4ta posición. Fue destituido al finalizar la temporada. Después de eso volvió a Manchester. Fue el asistente técnico del legendario Ferguson por otros cuatro años (2004-20008). No obstante, había algo que lo seguía persiguiendo, sentía un reto, necesitaba cumplirlo, necesitaba clasificar con Portugal a un Mundial.

Volvió a la Selección absoluta de ese país en 2008. Cristiano Ronaldo y Nani eran los referentes del equipo. Y lo logró, clasificó al Mundial de Sudáfrica en 2010. Pero recibió un golpe en los octavos de final. Su rival era España, una Selección con fundamentos del tiki-taka del Barcelona y con esa experiencia y verticalidad del Real Madrid. La derrota fue por la mínima.

Luego, volvió de nuevo a Asia. No para dirigir al Nagoya Grampus, sí para dirigir a la Selección de Irán. Es allí donde pasó los últimos años, profesionalmente hablando. Asumió en 2011 y dejó el cargo hasta hace menos de un mes. Con esa Selección también clasificó a los mundiales, desplegando un fútbol táctico que generó grandes problemas a varias selecciones, como a Portugal y España en la última Copa del Mundo. La Copa de Asia no la logró ganar, pero siempre llegó a instancias finales.

Ahora, Carlos Queiroz tiene un nuevo reto. Llega a Sudamérica a dirigir a una Selección que tuvo una magnifica generación de jugadores en los últimos años, pero esta no logró tener un título, aunque sí generó varias emociones. El debate continúa, pues los objetivos de esta Selección no son del todo claros. Algunos quieres títulos, otros quieren llegar a un Mundial, otros quieren que gane la Copa América de mitad de año, otros quieren que arregle la formación de jugadores, hay muchos deseos. Lo que sí está claro, es que Carlos Queiroz es un trotamundos que vendrá a aportar experiencia a esta Selección que quiere consolidarse futbolísticamente.

Twitter: JuanDavidTibad2

Foto: El Espectador