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El Sevilla, con un Ocampos salvador, sigue mirando a la Champions de la próxima temporada. El Betis ve cerca y desea ansioso el fin de La Liga


Sevilla y Eibar cerraban la jornada 33 de La Liga en el Sánchez Pizjuán. En el partido, el protagonista no fue ninguno de los futbolistas sino las altas temperaturas que se alcanzaron durante los más de 90 minutos que duró el encuentro. 35 grados en la capital andaluza.

La victoria de los de Lopetegui en un encuentro muy sufrido y trabajado les ha dado, virtualmente, la cuarta plaza que da acceso a la Champions de la próxima temporada. Esta victoria, unida a la derrota del Villarreal ante el FC Barcelona, deja a los sevillistas con seis puntos de ventaja (60) sobre el submarino amarillo (54).

La primera parte fue muy pareja, tanto que se llegó al descanso con empate en el marcador. Pero en la reanudación, Jesús Navas dio la asistencia a Lucas Ocampos, que, posteriormente, se convertiría en el principal protagonista.

El Sevilla era incapaz de llevar a su terreno el partido e incluso el Eibar, que apenas daba sensación de peligro, tuvo en su haber algunas ocasiones,por despistes de la zaga rojiblanca,que podría haber sido el 1-1.

Aun así lo peor estaba por llegar para el Sevilla. Vaclik se tenía que retirar en camilla del terreno de juego tras una acción fortuita en un saque de esquina. Ya Lopetegui tenía realizado los cinco cambios. Con lo cual, un futbolista debería ejercer de guardameta para la última jugada y ahí fue donde apareció Ocampos.

El futbolista argentino, con la camiseta de portero, se colocaba bajo palos. Dmitrovic subía a rematar en busca del empate para los suyos y se encontraba un balón en el punto de penalti, que remataba. Pero ahí apareció el argentino para pararlo y salvar dos puntos que pueden valer la clasificación para la Champions 2020/21.

El Betis vuelve a empatar con polémica arbitral

El partido podía suponer un punto de inflexión para ambos conjuntos. Para el Celta los tres puntos suponían poder respirar un poco más y dejar de mirar a los puestos de descensos. Para el Betis serían tres puntos para dar moral al equipo y afrontar esta recta final de liga de la mejor manera posible.

Pronto se torció el partido para el Betis cuando Nolito botaba una falta lateral y superando la barrera por la zona exterior ponía por delante a los suyos. A ese gol se agarró el Celta, que no quiso”jugar” más y se dedicó a defender e intentar encontrar alguna contra con transiciones rápidas para intentar matar el encuentro.

El equipo de Alexis intentó sobreponerse a tal varapalo, pero sin premio durante la primera parte. Ya en la segunda sufrió, de nuevo, otra actuación polémica del VAR. González Fuertes pitó un penalti de Rafinha a Guardado, que parecía clarísimo. Pero el colegiado decidió no concebirlo.

Aunque la insistencia verdiblanca tuvo premio casi al terminar el partido. Llegando a los últimos diez minutos de encuentro y tras un corner, Feddal se quedaba en el centro del área donde le llegó la ocasión y con un movimiento de killer anotó el empate.

Un punto que para los celtinhas le supo a poco y para el Betis fue un premio.

Fuente: Real Betis

Twitter: Abrahamcg_

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