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Se dice que el fútbol, cada vez más, es el deporte rey en el mundo entero. No sólo por la cantidad de personas que es capaz de mover -recordamos que en el año 2008 Glasgow Rangers estuvo muy bien acompañado en la final de la Copa de la UEFA en Manchester, pues junto al equipo viajaron 150.000 hinchas, triplicando la capacidad del estadio-, sino también por lo que genera

Pese a todo lo que significa el fútbol para un gran porcentaje de la población mundial, hay situaciones que afectan negativamente la imagen de este deporte, tachándolo de ‘perjudicial’ en determinados momentos. Nos centramos en una de esas situaciones que avergüenzan al fútbol, y es que no es la primera vez que los hinchas que viajan a otros países con su equipo protagonizan escenas para el olvido, como la que se vivió en Madrid hace unos días, cuando la afición belga se dedicó en la previa del partido entre el Real Madrid y el Brujas a humillar a las mendigas de la capital.

No es la primera vez que ocurre, y por desgracia cada vez es más común, pues esta escena también la han protagonizado los ‘Hooligans’ del Arsenal en una previa de la Europa League, donde se puede ver en las imágenes cómo determinados hinchas insultan a los mendigos, lanzándoles incluso monedas al suelo y llenando de cerveza el vaso en el que pedían la limosna. Peor aún fueron los cánticos de la afición del PSV, que en una situación similar, llegaron a protagonizar cánticos xenófobos como “no crucéis la frontera”.

Aún así, no generalicemos en dichas situaciones, porque no es la primera vez que, entre el caos, vemos como algún aficionado del mismo equipo intenta ‘parar’ a los más ‘radicales’, dándoles a entender que esas cosas no son las correctas.

Volviendo al tema más actual, los incidentes que se vivieron hace unos días con la afición del Brujas y las mendigas en Madrid, hemos podido conocer que uno de los aficionados encargados de humillar a estas personas sin hogar, es inspector de policía y entrenador de jóvenes jugadores de fútbol en el SV Wevelgem City, situación desconcertante para muchos ya que no se entiende cómo es posible que un policía que, como bien describe el diccionario se trata de una “fuerza de seguridad encargada de mantener el orden público” sea capaz de protagonizar estos hechos fuera de su país (a saber cómo se comporta con las aficiones que visitan Bélgica) El club ya se ha hecho cargo del individuo, y mediante un comunicado ha afirmado que se tomarán medidas y que “no hay lugares para ellos” en el club.

Estas situaciones, que cada vez se repiten más (sobre todo en competiciones europeas) hacen que la imagen del fútbol se vaya manchando un poco más, llegados hasta tal punto que podemos pensar en “lo bueno, lo malo y lo feo del fútbol”.

Twitter: @carlagalb

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