Modric croacia 3

Modric quiere ser eterno

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Croacia buscará estar en el Mundial de Rusia ante Grecia. Modric, con 1.135 minutos disputados esta temporada en su haber a sus 32 años, volverá a liderar a los suyos para regresar a la cita más importante del fútbol 


16 de noviembre de 2017. Esa es la fecha. Ese es el día en el que la suerte estará echada. En poco más de una semana se decidirán las plazas que aún quedan por asignar para el Mundial de Rusia 2018. Una de las aspirantes a realizar un gran papel en la cita del país de los zares aún no tiene el billete garantizado y tendrá que pelear por el ante una selección en proceso de reconstrucción, Grecia. Para desgracia helena, su rival contará en el verde con un menudo centrocampista de 32 años que ha ganado todo con su equipo pero que tiene ante sí la oportunidad de saldar una cuenta pendiente con su país. Hablamos de Luka Modric, hablamos de fútbol.

“Todo estaba bien hasta el partido ante Islandia y, de repente, nada vale la pena. Honestamente, la realidad ahora mismo es esa. La situación es catastrófica, pero aún tenemos una posibilidad”. Modric es un líder. En el campo su ascendencia es tal que en cuanto pierde un ápice de protagonismo en los partidos, tanto su selección como su equipo, bajan el nivel hasta convertirse en combinados vulgares. Fuera del terreno de juego no suele realizar declaraciones explosivas pero cuando tiene que dar un paso adelante para dar la cara ante los medios de comunicación, defender a sus compañeros y admitir los errores es el primero en alzar la voz.

Croacia tiene en Grecia la última piedra en el camino al Mundial de Rusia. Después de una tortuosa fase de clasificación en la que estuvo a punto de quedarse fuera de la cita mundial después de liderar el grupo sin problemas en la primera mitad de la liguilla, la caída del rendimiento y del nivel de juego desembocó en una serie de pésimos resultados que le costaron la destitución a Cacic y provocaron que la selección de Modric tuviera que jugarse el todo por el todo ante Ucrania en la última jornada. Croacia tiene jugadores para ser una de las grandes favoritas al título en verano. 19 años han pasado desde que aquel combinado croata liderado por Davor Sucker a punto estuvo de plantarse en la final de Francia 98. A Modric, que sabe lo que es tocar la gloria en el ámbito de clubes, solo le falta tener esa misma sensación con sus compatriotas y es consciente de que esta será su última oportunidad.

“No es un problema de mentalidad ni de físico. El problema es el fútbol, no jugamos como sabemos. Tenemos que recuperar nuestro estilo”. Así de contundente se mostró el 10 tras la derrota ante el Tottenham. Consciente de que esta temporada no está mostrando su mejor nivel, Modric debe resolver sus problemas internacionales para posteriormente centrarse en el Real Madrid porque él es el termómetro blanco.

Es el jugador más importante del equipo madridista. Marca la velocidad del juego del equipo, el ritmo en la circulación de la pelota, la mayor o menor intensidad en la presión, la verticalidad en la salida a la contra…Todo empieza y termina en sus botas. Ante Las Palmas no jugó y el conjunto blanco venció pero no pasó por encima del cuadro amarillo. La “crisis” de los de Zidane tiene múltiples causas y una de ellas está en la sala de máquinas. El fútbol no fluye como antes. Casemiro ha sido superado con mayor frecuencia a la que nos tiene acostumbrados, el mariscal alemán, Toni Kroos, ha reducido su influencia en la gestión del ritmo de los encuentros y la brújula croata ha perdido la dirección de la portería rival. Esto provoca que el desempeño en los partidos del Real Madrid sea cada vez más previsible, los rivales puedan defender con más comodidad, llegar con más frecuencia y causar problemas con muchísima más asiduidad que en meses anteriores.

Con 101 internacionalidades, Modric es el quinto jugador que más veces se ha puesto la elástica croata en la historia. Seis veces nombrado mejor jugador de su país, el cerebro del Real Madrid acumula esta temporada 1.135 minutos en sus piernas. Es el momento para comandar, por penúltima vez, las expediciones croatas a la gloria rusa, cerrar el capítulo internacional, olvidar hasta junio sus quehaceres nacionales y poder centrarse a la vuelta del parón en devolver a su equipo la identidad perdida en los últimos tiempos.

Fotografía: www.uefa.com/Getty Images

Twitter: @borjasarobe11

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