Grandioso: el biatlón francés conquista el título olímpico del relevo femenino tras el oro en el relevo mixto y masculino
El miércoles 18 de febrero de 2026, se disputó la prueba del relevo femenino de biatlón en los Juegos Olímpicos de Milano-Cortina, apenas un día después del triunfo histórico del equipo masculino francés. Las francesas confirmaron el dominio absoluto del biatlón tricolor y demostraron una vez más su espíritu de lucha y resiliencia con un mensaje clave de nunca rendirse.
Una carrera cargada de emoción hacia un tercer oro histórico
El relevo femenino ofreció un escenario muy similar al de la prueba masculina. Camille Bened abrío el relevo con dificultades en el tiro, lo que le costó una vuelta de penalización y cerca de un minuto de retraso al entregar el relevo a Lou Jeanmonnot. Como Emilien Jacquelin, la esquiadora brilló y recuperó el retraso acumulado, entregando el relevo al cohete y a la joven revelación, Océane Michelon, en cabeza de carrera. Océane no dejó ninguna oportunidad a sus adversarios, tanto en esquí que en tiro. Lídero la carrera y amplió progresivamente la ventaja sobre sus rivales directos. Julia Simon fue la última revelista de este equipo francés. Amplió aún más la brecha de tiempo con una serie perfecta en el tiro.

¿Qué es exactamente el biatlón?
Es un deporte de invierno que incluye dos pruebas, el tiro y el esquí de fondo. Las carreras de esquí de fondo se disputan en una pista que se recorre varias veces, dependiendo de la longitud de la prueba. En cada vuelta, los atletas pasan una prueba de tiro de pie y otra en posición tumbada. Pueden disparar cinco tiros colocándose a 50 metros de la línea de tiro. No obstante, fallar una diana tiene un gran impacto en la carrera con una penalización: 150 metros adicionales a recorrer en esquí o un minuto adicional al tiempo total en las pruebas individuales. La precisión en el tiro resulta, por tanto, decisiva para el resultado de la competición.
Un equipo histórico
Ganar el relevo mixto y masculino no fue suficiente para el equipo francés. Las francesas suben al alto del podio sonriendo, la Marsellesa resonando, el oro alrededor del cuello. El biatlón francés suma así su décima medalla a la delegación nacional, que alcanza ya un total de 17 preseas en estos Juegos Olímpicos. Francia escribe una página histórica en esta disciplina y confirma su hegemonía internacional. Aún restan por disputarse las dos pruebas individuales, consideradas auténticas “masterclass” del biatlón, con nuevas oportunidades de medalla para el equipo francés. Francia no ha dicho su última palabra.
Fotos: FFS-Fédération Française de Ski, cuenta X / Equipe de France, cuenta X.
