RIver cayó en la ida de las semifinales de la Copa Libertadores ante Palmeiras por 3-0 eirá a Brasil a intentar dar vuelta la historia


El ciclo de Marcelo Gallardo al frente de River atraviesa por uno de los desafios más difíciles que le ha tocado al entrenador en sus ya más de seis años en el cargo: remontar un 3-0 en contra en Brasil ante Palmeiras. Prácticamente hacer posible lo imposible. ¿Cuáles son las razones para creer en la épica?

La primera de todas es simplemente la sola presencia de Gallardo en el banco de suplentes de River. “Hay que borrar lo que pasó en los dos últimos partidos. Tenemos que defender bien y atacar bien como equipo, y ser efectivos para estar nuevamente en partido. A eso nos vamos a aferrar. No hay otra cosa” señaló el técnico en la conferencia de prensa antes de partir a Brasil. Y agregó: El hincha genuino de River cree porque sabe lo que somos como equipo”. 

La segunda razón es el respeto que se ha ganado River a lo largo de los últimos años en Sudamérica. “Al igual que nosotros marcamos tres goles, River puede hacer lo mismo en nuestra casa, no hay nada definido”, dijo Abel Ferreira, técnico de Palmeiras. Además, el antecedente fresco frente a Gremio en Porto Alegre por las semifinales de la Copa Libertadores 2018, donde el Millonario convirtió dos goles en apenas 10 minutos dan lugar para la ilusión. 

La tercera es la de la fluidez en el juego y el poderío ofensivo de River. El conjunto de Núñez lleva convertidos 31 goles, tiene a Rafael Santos Borré como máximo artillero con seis tantos y de yapa a Julián Álvarez con cinco. Además, cuenta con jugadores de jerarquía como Matías Suárez, Ignacio Fernández, Enzo Pérez y Nicolás De La Cruz. Y, como si fuera poco, los laterales Milton Casco  y Gonzalo Montiel son dos wines que llegan permanente al área contraria.

La cuarta razón tiene que ver con la parte anímica. Algunos especialistas y psicólogos deportivos sostienen que en el fútbol la parte mental es la más preponderante. El conjunto dirigido por Marcelo Gallardo ha demostrado a lo largo de estos últimos años que no se da por vencido ni aún vencido, tal como decía Alma Fuerte. El espíritu competitivo y copero sigue vivo en un equipo que quiere dar pelea hasta el final. 

La quinta y última razón tienen que ver con el plano netamente futbolístico. River es un equipo que se caracteriza por ser de ataque y mirar más el arco contrario que el propio. Si llega a convertir rápidamente, el mismo envión anímico puede provocar que las situaciones de gol lleguen y Palmeiras comience a dudar. Todo está abierto y todo puede pasar, tal como dijo el recordado periodista Dante Panzeri: el fútbol es la dinámica de lo impensado.

Foto: Página oficial del Club Atlético River Plate

Twitter: @Pablo1683