Con sus siete Copas de Europa en la sala de trofeos, el Milan es un equipo que viene compitiendo lejos del peso de su historia en los últimos años. Y parece ser que ahora, con Vincenzo Montella desarrollando un estilo propio en el banquillo y una serie de jugadores jóvenes en su plantel, este gran todopoderoso del viejo continente esta resurgiendo de sus cenizas. Ha iniciado el Calcio peleando por el primer puesto y anoche recibía en casa a la reina de Italia, la Juventus, un prueba de fuego para medir el nivel real de este gran arranque liguero de los milanistas.

Y dentro de un San Siro que colgaba el cartel de no hay billetes, fruto del buen momento que empieza a vivir el club, fue una joven perla rossonera, Locatelli, quien aprovechando la ausencia de Montolivo se eligió como héroe de la noche. Durante todo el encuentro hizo gala de su talante y personalidad; a pesar de tener 18 años no le quemaban en el balón en los pies ante la presión juventina. Y cuando el partido avocaba al cero a cero hizo gala de su talento, sacando un enorme latigazo desde fuera del área que perforó la portería de Buffon y desató la locura en el antiguo Giuseppe Meazza. Un gol que no solo valía tres puntos ante el líder, sino también traía esperanza a la afición y servía como carta de presentación de este joven centrocampista italiano en el panorama europeo.