Luis Miguel Rodríguez sigue demostrando su vigencia fecha tras fecha convirtiéndose en una de las figuras del campeonato local. A sus 36 años repasamos la carrera de un crack lleno de potrero

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Conocido como El Pulga desde chico y por su contextura física, Rodríguez tiene una carrera particular desde que jugaba en juveniles. En el año 2000 viajó a Islas Canarias con un club de barrio de Tucumán para jugar un certamen internacional, del cual salió goleador y el equipo perdió en cuartos de final con el poderoso Barcelona.

Tras la participación lo contactan para realizar una prueba en Real Madrid, aprovechando los días libres que le quedaba a la delegación. “Fui a hacer la prueba y anduve muy bien. Se acercó el coordinador, quería que me quedase dos semanas en la pensión”, contó El Pulga. Sin embargo, entre su agente y los empleados del conjunto Merengue no llegaron a un acuerdo.

En el año 2007 debuta en la primera de Atlético Tucumán cuando el albiceleste jugaba el Torneo Argentino A. Ese año jugó 28 partidos, convirtió 7 goles y el Decano ascendió al Nacional B. Figura descollante en la segunda división argentina y salto a Primera División donde se lo empezaba a conocer como un jugador con destellos de gran jugador.

En 2009, cuando Diego Armando Maradona era entrenador de la Selección Mayor, fue citado para una serie de amistosas donde el Diego probaba muchos jugadores. Allí disputó un cotejo ante Ghana, donde fue triunfo 2 a 0 con goles de Martin Palermo.

Al próximo año, cuando el Decano desciende nuevamente al Nacional B y luego de algunos rumores de pasar a equipos grandes, se va a préstamo a Newell’s. No le fue bien en el Leproso ya que disputó 18 partidos y convirtió 3 goles. Rápidamente regresó a Atlético de Tucumán y luego de 4 temporadas pudo regresar a Primera División.

A partir del 2016, con 31 años y llegando a la madurez de su carrera, se vio – y sigue viendo – lo mejor del Pulga. No sólo se puso el equipo al hombro haciendo buenas campañas en el campeonato local, sino también que a base de goles y asistencias llevó a Atlético de Tucumán a participar por primera vez de copas internacionales.

Inesperadamente en 2018 dejó Tucumán para fichar por Colón de Santa Fe. Desde su primera temporada dejó una huella marcada a fuego en el Sabalero ya que disputó la final de la Copa Sudamericana ante Independiente del Valle, donde estuvo cerca de tocar la gloria. Como dijimos en esta etapa de mayor experiencia, sabe detectar mejor lo lugares donde recibir y los momentos para asistir o rematar al arco.

En el último mes resalto su figura por tener un nivel superlativo en la Copa Maradona y cómo si viralizó en las redes, el Pulga Rodríguez hizo estas “chanchadas”:

https://twitter.com/i/status/1343728858168750080

Se tiró atrás, recibió y la clavo al ángulo ante Banfield.

De potrero, mostrando toda su picardía y gambeta, para definir como lo que es: un crack.