Ante las numerosas bajas del equipo y debido a la visita de uno de los rivales más complicados de la Liga Santander, el técnico galo buscó a los suyos y estos no le fallaron. El público, el jugador número doce ante el Sevilla


Zinedine Zidane pidió apoyo a su afición y estos no defraudaron. El Santiago Bernabéu es un campo en el que jugar al fútbol y brillar solo está al alcance de unos pocos elegidos. El respetable es exigente. Infunde miedo al rival, pero no se casa con los suyos si ve que estos no responden. En la rueda de prensa previa a la visita del Sevilla, el entrenador francés clamó por una ayuda externa que aliviase los problemas internos, las bajas, con los que el equipo tenía que afrontar el duelo. Minuto dos, primer gol. Los futbolistas actuaron, la grada aplaudió.

La ovación con la que el público blanco despidió a su equipo fue el claro ejemplo de que la parroquia blanca por fin disfrutó de los suyos. No está siendo un inicio de temporada fácil por Chamartín. Las dudas ante los malos resultados, las concesiones defensivas, la falta de efectividad goleadora y el bajón en el juego colectivo sembraron muchas dudas entre los aficionados. Todas ellas quedaron resueltas hoy. El equipo blanco cuajó la mejor primera parte de la temporada, la afición coreó a los suyos y Zidane sonrió. Objetivo cumplido.

Fotografía: @laliga

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