Comparte esta pubicación

 La inesperada derrota sitúa a Valverde bajo lupa


Italia se comió al Barcelona de principio a fin. Nadie esperaba una remontada tan épica como la vivida ayer. Europa entera vibró o sufrió, pero sí amó el fútbol. Ni Messi, ni Dembelé, ni si quiera el incuestionable Valverde salieron vivos de Roma. El cuadro italiano retrató al conjunto culé en una exhibición de creencia.

Todo el mundo se frotaba los ojos cuando Manolas ponía el 3-0 en el luminoso. El mismo Manolas no se lo podía creer. Tanto, que después del partido se vio una escena peculiar donde se le vio solo en el banquillo llorando de emoción. ¡Se lo merece! Al mismo tiempo, también les comentó que Valverde no había dado síntomas de que este hecho sucedería… El técnico blaugrana parecía dejar una huella impecable en el Camp Nou, pero esta derrota hace que pierda credibilidad. Posiblemente, el fiel aficionado culé sabrá valorar el buen trabajo del ex-técnico del Athletic Club de Bilbao.

El mazazo culé es real, pero me consta que lograr un doblete en la primera temporada ni mucho menos es un fracaso. Aunque la eliminación fue bastante oscura debido a cómo se produjo, este Barcelona ha cumplido en todos los partidos menos uno: “Las temporadas son largas y ganar la competición es complicado, porque sólo la gana uno. Sabemos la decepción que supone para nuestra gente, también para nosotros, pero eso es así, a veces todo te va de cara y a veces te toca sufrir varapalos”. Es justificable, ¿verdad?

Twitter: @educornago

Imagen: Noticias

Comparte esta pubicación