Boca Juniors obtuvo la Superliga Argentina a una fecha del final tras igualar 2-2 con Gimnasia Esgrima La Plata en el estadio Juan Carmello Zerillo y de esa manera obtuvo su título número en la era del fútbol profesional.  Sin embargo, algunos historiadores incluyen torneos internacionales, copas nacionales y campeonatos amateurs dentro de una misma bolsa sumando un total de 67 estrellas. ¿ Corresponde contar todo como si fuera lo mismo? 


Boca obtuvo un nuevo trofeo para sus vitrinas y en el ambiente futbolero argentinos volvió a hablar de quien es el equipo que tiene más logros en su haber. Para responder a esta cuestión resulta necesario evaluar el parámetro de medición, el utilizado por la AFA ( Asociación del Fútbol Argentino) es el de hacer un conteo general como si todo valiera lo mismo. ¿Es justo?

Ciertos historiadores y algunos periodistas hablan de que corresponde contar los torneos disputados durante la era amateur, es decir aquellos que se jugaron antes de la profesionalización del fútbol en 1931. Sin embargo, omiten decir que en aquellos años hubo equipos con diferentes cantidad de partidos jugados, otros que fueron desapareciendo, otros que jugaron en ligas diferentes y hasta partidos resueltos por tiros de esquina a favor. ¿ Vale lo mismo que un título standar en la era profesional?

No hay que eliminar el amateurismo de la historia porque formó parte de ella, y se debe reconocer como tal, pero jamás un título amateur puede valer lo mismo que uno profesional. Resulta necesario contar todo, pero hay que contar el cómo se llegó a ganar y en qué condiciones. De lo contrario se termina divulgando un dato estadístico absurdo y con muy poco sentido de la coherencia.

Algo parecido sucede en el plano internacional en el fútbol sudamericano. La Commebol ( Confederación Sudamericana de Fútbol) utiliza un conteo donde todo vale uno. Vale lo mismo una Copa Libertadores que una Sudamericana, una Recopa o una Suruga Bank. No hay distinción ni valoración en los títulos. El dato puramente estadístico le ha ganado al sentido común. La ficción del marketing le ha ganado una vez más a la sensatez.

Foto: AFA

Twitter:@Pablo1683