Como cada temporada hay jugadores que comienzan y otros que abandonan la práctica deportiva. Es algo normal y que a todo deportista le toca. Pero no todos pueden decir que son queridos por todos y cada uno de los clubes a los que perteneció. Y de la misma manera acabar donde empezó. Esos dos puntos los tiene Juan Calatayud. Portero malagueño que defendió la portería de varios equipos y que en todos ellos su positividad y compañerismo estaba por encima de todo


Comienza una nueva temporada. Y como es “ley de vida”, unos futbolistas comienzan a despuntar y otros cuelgan las botas. Pero lo que no todos pueden decir, es que han acabado su carrera en el club de su vida o de sus inicios. Parece algo destinado a algunos elegidos. Y cuanto más pasa el tiempo, más parece ser así. Un caso es el del malagueño Juan Jesús Calatayud.

Formado en el equipo de su ciudad el Antequera, pasó a las categorías inferiores del conjunto de la capital de la provincia, el Málaga C. F. .Uno de los grandes momentos de su carrera fue el ascenso de Tercera a Segunda División B,  con el “B”. Buscando continuar con su progresión fue cedido a otro club andaluz, el Algeciras. Allí conseguiría ascender de nuevo esta vez a la categoría de Plata. Y tendría una temporada sobresaliente. Tal fue así que se le haría ficha del primer equipo el año.

Calatayud con el Málaga. Fuente: losboquerones.com

Lucharía por defender la portería con el experimentado Arnau como “rival” por el puesto. Entre sus compañeros destacaban algunos que son parte de la historia de la entidad como Valcarce, Fernando Sanz o Gerardo, entre otros. Diecisiete partidos disputados recibiendo 27 tantos. Además de disputar otros tres encuentros de Copa recibiendo tres dianas. Tan buena fue su campaña realizada, que se hablaba en la prensa acerca de un posible interés por el Real Madrid por él. Pero continuaría jugando para la entidad de la Rosaleda.

Una campaña en la que Juande Ramos y Antonio Tapia fueron los dos entrenadores que tuvo. Jugaría casi el mismo número de partidos y su equipo volvería a repetir posición a la anterior temporada. Décimos. En el verano de 2005 saldría para Madrid, a jugar con el Getafe. Acabaría la temporada jugando menos partidos que su rival en la posición, Luis García. Jugaría 13 encuentros de Liga recibiendo 16 goles y tres de copa recibiendo cuatro goles. Allí compartiría vestuario con algún jugador criado en el Málaga como Alberto Aguilar.

A pesar de salir prestado, no volvería al Málaga ya que rescindió su contrato con el club malagueño para jugar dos campañas en el Racing de Santander. Suplente de un Toño que parecía complicado quitarle del puesto de titular, a pesar de las cualidades del antequerano. Ni Miguel Ángel Portugal, ni Marcelino consideraron posible la suplencia de muchos partidos del guardameta alicantino. De hecho, el preparador asturiano no dio ninguna oportunidad a Calatayud, fichando el conjunto cántabro a otro portero como Coltorti.

Pero después de la tormenta, dicen, llega la calma. Y eso es lo que encontró en Alicante el arquero andaluz. Tres años en el Hércules. Un club que según palabras del protagonista “le hizo sentir como en casa”. Allí con Mandiá primero y con Esteban Vigo, después, y por último con Djukic, Calatayud demostraría que tenía calidad suficiente para ser indiscutible. Algunos de sus compañeros fueron el histórico Farinós, Tote, Fernando Sales, César (ex-deportivista), Rufete, Portillo, Trezeguet, Drenthe, entre otros. Formaría parte del ascenso a Primera y siguiente descenso a Segunda.

 

Calatayud en el Hércules. Fuente: halacelta.com

Tras la fatídica caída a Segunda del equipo, salió en dirección a las islas Baleares. Allí dos temporadas en el Mallorca donde volvería a tener los sinsabores de pocas oportunidades. Unos trece partidos entre ambas campañas. El club descendería a la categoría de plata y el malagueño saldría en dirección a Hungría, el Videoton. Otros dos años y en su último campeón de Liga. Algo que no conseguía desde hacía cuatro cursos. Saldría de allí para jugar en el Atlético de Kolkata antes de acabar jugando su última campaña en el Antequera.

Y cerrar de esa manera una carrera llena de éxitos y algún sin sabor. Pero el carisma y la positividad con la que se define este deportista le ha llevado a ser apreciado en todos los equipos donde ha jugado. Ha decidido colgar las botas, pero el equipo de su ciudad seguro que le hará un hueco para no separarse totalmente del fútbol y del club que le vio nacer.

Foto: La Costa del Gol

twitter: @mozart1989