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Menos de dos meses de competición, menos de una decena de partidos y ya han sido sustituidos dos entrenadores en la Liga Española. El primero en caer fue Pako Ayestarán, quien fue destituido del Valencia CF. El entrenador español fue el elegido por la directiva Ché en verano para continuar al frente del equipo, ya que en los últimos partidos de la pasada temporada fue el encargado de sustituir a Gary Neville. La confianza en Pako ha durado poco, como la del resto de sus predecesores, y es que en Valencia los entrenadores duran muy poco. Cuatro han sido los partidos que ha dirigido Ayestarán esta temporada. Las sensaciones no fueron muy buenas, pero tampoco muy malas. El equipo valenciano jugaba bien, pero le costaba mucho marcar y por contra sí encajaba goles con mucha facilidad. Además, los resultados fueron muy malos. Cuatro partidos jugados, cero victorias, cero empates. Pako dirigió cuatro partidos y perdió los cuatro, marcando cinco goles y encajando diez.

Poco más duró Paco Jémez al frente del Granada. El ex entrenador del Rayo Vallecano llegó a la ciudad andaluza con varios años de contrato por delante y un proyecto ilusionante. El Granada había cambiado de dueño y reforzado el equipo acorde a las exigencias y necesidades de Paco. Alberto Bueno, Carcela, Ponce, Ochoa, Gastón Silva, Pereira o Vezo son algunos de los jugadores que habían llegado al club rojiblanco para reforzar un equipo hecho casi nuevo. Pocos fueron los jugadores con continuaron de la temporada pasada, por lo que ahí residió uno de los primeros problemas. El otro residió en que muchos de esos fichajes llegaron muy tarde y sin poder realizar la pretemporada con el resto de compañeros. El resto que tenía Jémez ante sí era elevado, pues Granada, al igual que Valencia, se caracteriza por la poca paciencia que se tiene con los entrenadores cuando llegan los malos resultados. El inicio de temporada del Granada de Jémez no fue bueno, el equipo recibía muchas ocasiones y muchos goles y el juego en ataque no terminaba de ser fluido ni bueno. Además, el equipo sufría muchos cambios de un partido al otro, puesto que Jémez no terminó de dar con la tecla y encontrar un 11 competitivo y cuyos jugadores rindieran todos a buen nivel. Paco ha sido destituido tras seis jornadas, después de no ganar ningún partido, empatar dos, perder cuatro y ser el colista de la Liga española. Siete goles a favor y 15 en contra en esos seis partidos son un corto bagaje, pero una idea de juego necesita tiempo para inculcarse, más aún si esa idea es como la de Jémez, cuyo modelo de juego requiere de varios meses para desarrollarse por completo.

Dos entrenadores destituidos, varios en la cuerda floja. Así es la Liga Española, un campeonato donde siempre sale perdiendo el entrenador, quien tras los malos resultados suele ser despedido sin contemplaciones, a veces, incluso, sin tiempo para trabajar.

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