El tener rodaje futbolístico produce confianza, James Rodríguez la ha recuperado. Una asistencia y un gol son muestra de ello, pero es más que eso.


Goodison Park tendrá en James Rodríguez un jugador que pueda potencializar al club y acercarlo al propósito planteado desde hace años: clasificarse para campeonatos internacionales, mientras se posiciona en la parte alta de la tabla de posiciones de la Premier League. Por el momento, la presencia del colombiano es un acierto por parte de Carlo Ancelotti, que los demás jugadores —principalmente los de ataque— agradecen.

El colombiano tiene dos facetas influyentes en zonas de ataque: su labor principal suele ser la de generador de acciones ofensivas, pero también destacada su capacidad finalizadora. Hoy apareció en ambas: marcó el segundo gol y asistió al delantero inglés Dominic Calvert-Lewin sentenciando el compromiso y logrando su triplete. Sin embargo, su presencia es más que eso porque se viene convirtiendo en el conductor del equipo.

Orientador de juego

Al colombiano se le percibe como el típico 10’, el volante creativo. Aunque este rol ha venido desapareciendo en el fútbol internacional, y más en la Premier League, donde los volantes son los típicos box-to-box, James Rodríguez se ha orientado en el costado derecho.  Su presencia en ese sector del campo tiene varias funciones: permitir sus diagonales —con o sin balón— hacia el centro del balón, donde tiene ciertas variantes: el cambio de frente —que es el más recurrente—, las triangulaciones en zona central o el pase vertical hacia Calvert-Lewin o Richarlison, quienes suelen aparecer después de trazar diagonales de afuera (sector izquierdo) hacia el centro.

Finalizador de juego

Esas posibilidades de resolución son cuando el jugador está construyendo juego, pero estas diagonales también le permiten tener opción de remate a la portería con su pierna natural. Además, cuando el colombiano se orienta en el centro del campo, tiende gravitar en el mismo, muchas veces iniciando o terminando las jugadas de ataque desde el sector izquierdo. Tanto así que el primer gol que marca como jugador del Everton lo convierte tras recortar hacia el centro del campo, posicionándose en una posición de media distancia —que le es cómoda— para el remate cruzado.

Doucouré, su mejor socio

El francés, que también llegó en este mercado de pases, se ha convertido en un jugador necesario en el rol de James. Y no es por lo realizado con el balón, principalmente. Doucouré, que en la línea de tres (3) del medio campo está orientado en el sector derecho de Allan, cumple un rol asombroso a nivel defensivo, sumado a su capacidad de sumarse en ataque, liberando espacios que dejan en ventaja —pues pierde referencia— al jugador colombiano.

De igual forma, además de liberarle espacios y quitarle marcas, logra ocultar una de las desventajas de James Rodríguez: su rol defensivo. Doucouré permite que Coleman no sea doblado en situaciones de ataque por parte del rival, mientras el colombiano se reorganiza en posiciones defensivas. Aunque no es un factor que haya afectado de forma significativa, dichas transiciones de ataque-defensa por parte del Everton reflejan las fragilidades defensivas que tiene el equipo de Ancelotti y que serán necesarias corregir cuanto antes.

Fragilidad defensiva

La mayoría se quedará con los cinco (5) goles convertidos por el Everton, pero recibió dos (2) del West Bromwich Albion, club recién ascendido. En ambas situaciones, la pasividad del defensor colombiano, Yerry Mina, se notaron. En la primera jugada fue excesivamente permisivo con el atacante, mientras en la segunda —que fue un sobresaliente gol de tiro libre— no utilizó su estatura (1,95 cm) para intentar desviar la trayectoria de disparo. El jugador colombiano no saltó siquiera ante el disparo, por lo cual posee cierta responsabilidad.

Además, a lo largo del partido hubo varias acciones donde el jugador erró en las resoluciones de ciertas jugadas. Ante situaciones de ataque por parte de los visitantes, Yerry Mina rompió en más de una ocasión —sin necesidad alguna— los bloques defensivos, lo cual propiciaba una apertura en la zona central de la defensa, permitiendo, de esta manera, el ingreso de los extremos con ventaja.

Aunque dicha situación no fue aprovechada por el club de esta ocasión, aquella circunstancia se presenta como un potencial riesgo, pues Yerry Mina no es el único personaje que ha presentado dicha falencias, que son más evidentes y peligrosas en las transiciones de ataque-defensa por parte del club.

Con el correr de los minutos James Rodríguez ha demostrado su buen nivel futbolístico, el cual fue poco utilizado en los últimos años en el Real Madrid. Sin embargo, tanto el jugador como el club deben ajustar ciertos comportamientos para mantener esa buena racha con la que inició la Premier League. El próximo sábado, a las 9:00 a.m. hora colombiana, Everton visitará a Crystal Palace, equipo que venció 3-1 a Manchester United en Old Trafford.   

Twitter: @JuanDavidTibad2

Foto: Twitter Everton FC