La selección de Southgate es clara favorita para los cuartos de final contra Ucrania, como también lo es para llegar a la final al estar compitiendo en la parte menos complicada del cuadro


La victoria sobre Alemania por 2-0 en los octavos de final le ha servido a Inglaterra para sacudirse los fantasmas que venían atormentándoles desde hacía muchos años. No hay que olvidar que los teutones fueron verdugos de los británicos en los mundiales de 1990 y 2010, y en la Eurocopa de 1996. Por lo tanto, el apear a los de Low de la competición significó un salto cualitativo y también un cambio de mentalidad para los pross, que ya están entre los ocho mejores de la competición.

Y es que ya lo habíamos avisado antes del partido, el vencedor del Inglaterra-Alemania tendría doble premio, ya que se encontraban en el lado “fácil” del cuadro de esta Euro. Así, Inglaterra se las verá con Ucrania y si alcanza las semifinales se enfrentaría contra Dinamarca o la República Checa, rivales peligrosos en cualquier caso, pero con mucha menos solera que Italia, Bélgica, España o Suiza, en el otro lado del cuadro.

Con este panorama, la ilusión de llegar a una final se convierte prácticamente en una obligación, aunque ese cartel de favorita puede jugarle una mala pasada y provocar una nueva sorpresa en este torneo (que le pregunten a Países bajos o a Francia).

Para evitar una posible hecatombe, Inglaterra cuenta con una de las mejores plantillas de la competición, tanto, que podría formar dos equipos titulares distintos de plenas garantías. Pero Southgate solo podrá alinear a once de principio, y parece que serán Pickford en la portería, Walker, Stones, Maguire y Shaw en defensa, Henderson y Rice en el centro del campo, por delante Saka, Mount y Sterling, y como ariete Harry Kane.

Esto supondría un nuevo cambio a la defensa de cuatro, y dejar atrás la zaga de cinco que utilizó frente a Alemania y durante todo el Mundial de Rusia. Además, Mount y Henderson serían novedades en un equipo que cuenta con Foden, Rice, Phillips y Maguire como apercibidos de sanción.

Ucrania, hecha a base de perseverancia

En lo que se refiere a Ucrania, el equipo dirigido por Shevchenko alcanzó los octavos de final con mucho sufrimiento, habiéndose clasificado como tercera en su grupo para encontrarse después con Suecia. Precisamente en este último partido frente a los suecos se vivió una de las tres prórrogas que se han visto hasta el momento en la Eurocopa. Tras el empate a uno en los primeros 90 minutos, Ucrania aprovechó la expulsión de Danielson y cuando todo indicaba que ambos equipos irían a la tanda de penaltis un gol de Dovbyk en el minuto 121 daba el pase a los ucranianos.

El haber llegado hasta cuartos ya supone un gran triunfo para la selección de Ucrania, pero Shevchenko quiere hacer seguir soñando a sus aficionados y dar la campanada contra Inglaterra, por lo que podría comenzar el encuentro con Bushchan en la meta, defensa de cinco formada por Karavaev, Zabarnyi, Kryvtsov, Matviyenko y Zinchenko, en la medular Sydorchuk, Stepanenko y Shaparenko, y como hombres más adelantados Yarmolenko y Yaremchuk.

En su caso, si Dovbyk, Shaparenko, Sydorchuk o Yarmolenko vieran una amarilla no podrían jugar el próximo partido, siempre y cuando obtengan el billete para semifinales.

El Estadio Olímpico de Roma, que será el escenario del partido, alumbrará un choque en el que a pesar del favoritismo inglés, los ucranianos tratarán de dar la sorpresa y que la afición de los three lions no pueda seguir entonando el it´s coming home.

Foto: EFE

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