Inglaterra y Escocia se enfrentan en la segunda jornada del Grupo D con objetivos muy distintos, los ingleses aspiran a ser primeros, y los escoceses a intentar arañar sus primeros puntos


Por histórica que sea la rivalidad entre dos de las escuadras de las islas, Inglaterra y Escocia saben que pelean por metas diametralmente distintas. La selección de Southgate es uno de los combinados favoritos para ganar la Eurocopa, mientras que los de Steve Clarke han vuelto a una gran competición después de 23 años. Por si fuera poco, en la primera jornada Inglaterra ya ganó 1-0 en el que se suponía que iba a ser su duelo más duro en la fase de grupos frente a Croacia gracias a un gol de Sterling. Por su parte, Escocia perdió 2-0 contra la República Checa tras un doblete de Schick, aunque los escoceses merecieron mucho más el pasado lunes en Hampden Park.

Pero en un torneo tan corto como este, cualquier sorpresa puede hacer saltar la banca, ya que una victoria de Escocia apretaría al máximo el grupo de cara a la última jornada.

Parece, por lo tanto, que Inglaterra no especulará y sacará un once de plenas garantías para imponerse a Escocia, con Pickford de nuevo en la portería, defensa de cuatro con Walker, Stones, Mings y Shaw (tras no entrar ni siquiera en la lista el primer partido), Phillips, Rice y Mount repetirán en la media, y Grealish sustituirá a Foden en ataque para acompañar a Sterling y Kane.

Como dijimos en la primera jornada, Southgate cuenta con alternativas de sobra en el banquillo, sobre todo en la parcela ofensiva.

Por su parte, los escoceses pondrán toda la carne en el asador y se espera un once liderado de nuevo por Andrew Robertson y Scott McTominay y con pocas sorpresas: Marshall defenderá la meta, arropado en defensa por Hendry, Hanley y Tierney (aunque este será duda hasta última hora), un centro del campo con tres volantes y dos carrileros formado por Forrest, McTominay, McGinn, McGregor y Robertson, y liderando el ataque estarán Armstrong y Ché Adams.

Una rivalidad de 149 años

De los 114 choques de esta histórica rivalidad, se desprende una igualdad mayor de la que se podría pensar en un principio: 48 victorias para Inglaterra, 41 para Escocia, y 25 empates. Eso sí, el último cara a cara entre ambos equipos en una Eurocopa acabó cayendo del lado de los ingleses. Era 1996, y Gascoigne lideraba a la anfitriona del torneo, que a pesar de ganar 0-2 a su viejo rival acabaría eliminada en semifinales tras sucumbir en la tanda de penaltis frente a Alemania.

Foto: @sterling7 y @andrewrobertso5.

Twitter: @IvanCaceresR94