La selección inglesa se enfrentará en la última jornada del Grupo D a la República Checa, con la que está empatada a cuatro puntos, y con el objetivo de pasar a octavos en primera posición


En el comienzo de esta Eurocopa ya advertíamos que por plantilla Inglaterra era una de las grandes favoritas para este torneo. Unas expectativas que los chicos de Southgate se encargarían de alimentar tras unos 25 minutos iniciales de altísimo nivel en su debut frente a Croacia. Pero a partir de ahí, prácticamente la nada.

Es cierto que su posición en el grupo es cómoda (colíder con cuatro puntos, los mismos que la República Checa, su próximo rival), pero las sensaciones en la segunda parte frente a los croatas y el insípido empate a cero frente a Escocia han hecho arquear la ceja de los aficionados ingleses.

En dos partidos los pross solo han perforado la meta rival en una ocasión, es cierto que no han encajado ningún gol, pero la República Checa solo ha concedido uno y además cuenta con el pichichi de la competición hasta el momento junto a Cristiano Ronaldo, Patrik Schick.

Por lo tanto, la selección de los tres leones tendrá que mejorar y mucho las prestaciones mostradas hasta ahora si quiere ser considerada como una de las favoritas del torneo, máxime cuando ni siquiera tiene aún la clasificación asegurada. Una derrota de Inglaterra sumada a una victoria de Croacia o Escocia podría dejarle fuera de los octavos de final, siempre y cuando en el resto de grupos se den los condicionantes para ello.

Hasta el momento, el seleccionador ha introducido pocos cambios y tampoco se esperan grandes sorpresas de cara a la última jornada de la fase de grupos más allá de las posibles titularidades de Reece James, Ben Chilwell y Jack Grealish. Así, Southgate podría formar con Pickford en el arco, James, Stones, Mings y Chilwell en defensa de cuatro, Phillips y Rice repetirían en la medular, y el ataque estaría formado por Grealish, Mount, Sterling y Kane. Y precisamente Kane, referencia, líder y goleador del equipo inglés, tendrá que demostrar su mejor versión, ya que sus dos primeros partidos han resultado decepcionantes y le han valido no pocas críticas en los tabloides ingleses.

Por su parte, Jaroslav Silhavy podría apostar de nuevo por Vaclík en la portería, Coufal, Čelůstka, Kalas, Bořil como zagueros, Souček y Holeš en el doble pivote, por delante Masopust, Darida y Jankto, y en la punta de ataque el ya mencionado Schick.

Malos precedentes de la República Checa en suelo inglés

El partido que se disputará en Wembley no arroja buenos datos en lo que se refiere a los visitantes. Los checos han encajado nueve goles en sus tres enfrentamientos previos frente a Inglaterra en el mítico estadio londinense, aunque también es cierto que un empate les valdría para pasar como primera y dejar a Inglaterra en segundo lugar.

Foto: @England

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