Ganó el Atlético de Madrid a un Granada que no mereció perder gracias al solitario gol de Griezmann al final del partido. El conjunto nazarí luchó durante todo el partido e incluso fue superior a su rival durante muchas fases del encuentro


Era partido importante para ambos equipos y así lo demostraron Simeone y Alcaraz con sus alineaciones. El argentino salió con todo lo disponible (Gameiro, Gabi o Gameiro eran baja) y alineó a Oblak, Juanfran, Godin, Savi, y Filipe Luis en defensa, con Koke, Gaitan, Saúl y Thomas en el centro del campo y a Carrasco y Griezmann como delanteros. Ese fue el planteamiento inicial, ya que a los pocos minutos de juego el Cholo cambió de sistema. Alcaraz por su parte mantuvo su habitual 5-3-2. Las novedades fueron las de Saunier (recuperado tras lesión) y Boga (en sustitución del sancionado Carcela). El resto fueron los de siempre. Ochoa en portería, Foulquier y Héctor en los laterales y Silva e Ingason inamovibles en el eje de la zaga. En el centro del campo Uche y Wakaso, con Adrian Ramos, Boga y Pereira como tripleta atacante.

El empate no le valía a nadie y desde el inicio del encuentro tanto Granada como Atleti fueron a por el partido. El conjunto andaluz creaba más peligro, casi siempre entrando por las bandas con Héctor y Foulquier, los carrileros, que subían por sus respectivos costados y conseguían meter centros que entrañaban cierto peligro para la portería del cuadro dirigido por Simeone. El Atleti por su parte cerraba atrás con su clásico 4-4-2 a la espera de robar y salir rápido con Griezmann y Carrasco, los dos delanteros colchoneros. Tras unos minutos de tanteo, el Granada, a través de una intensa presión, comenzó a dominar el partido. Intentó el Cholo detener la sangría de su equipo cambiando el 4-4-2 por un 4-1-4-1 que pobló más el medio, pero Uche y Wakaso, con la ayuda de Pereira, seguían haciendo mucho daño al Atleti y la solución buscada por el técnico argentino no funcionó. Solo en los últimos 5 minutos el Atleti cogió algo de aire, a través del balón, y consiguió acercarse a la portería de Ochoa, que no tuvo que intervenir en toda la primera parte.

El Granada generó muchas ocasiones pero no llegó a concretar, cosa que sí hizo Griezmann para darle los tres puntos a su equipo

Salió más enchufado el Atleti en la segunda parte. Simeone volvió al 4-4-2 con la entrada de Correa por Thomas y le sentó de maravilla el cambio al conjunto madrileño. Koke y Saúl se hicieron con el control y el conjunto visitante pareció salir de su letargo. Tras un pequeño arreón del Atleti que merodeó el gol, el Granada volvió a coger el balón y comenzar a atacar. Lo hacía por ambas bandas, aunque predominaba la izquierda, con Héctor y un Pereira que estaba haciendo muchísimo daño al Atleti con sus movimientos entre líneas y sus conducciones. El problema del Granada fue que generó muchas ocasiones pero pocas fueron claras. El Atleti concedía espacios y permitía a su rival acercarse al área con relativa facilidad (mérito del Granada) pero nunca tener chances claros para anotar. Uche y Wakaso dominaban el medio y Pereira el partido. Héctor subía una y otra vez y Foulquier hacía lo mismo por el otro costado, pero ahí moría todo. Godin y Savi rechazaban los centros y el Atleti, con espacios, también tuvo ocasiones de correr y acercarse a la portería de Ochoa.

El partido tuvo un cambio de guión cuando, por fin, Simeone acertó con los cambios. La entrada de Gimenez en el centro del campo y el nuevo cambio a 4-3-3 detuvo la hemorragia defensiva. Fue en ese momento cuando el Granada tuvo más dificultades y el Atleti controló mejor la situación. No fue hasta el final cuando Griezmann rompía un empate que cada vez parecía agradar más ambos. Tras el tanto del francés el Granada lo intentó sin éxito. El Atleti jugó con el tiempo mejor que con el balón y apenas pasó nada en los últimos minutos.

 

Foto: teinteresa.es

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