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Equipos colombianos, no internacionales

Equipos colombianos, no internacionales

El nivel de la liga colombiana no es aceptable ni en la misma. Hace tiempo se hizo evidente el cambio de objetivos: la búsqueda de monetización, dejando a un lado los proyectos deportivos, ignorando que ambos coexisten. La Copa Sudamérica es una pequeña muestra de ese fracaso futbolístico


El concepto de proyecto deportivo en Colombia ya no existe —quizás nunca existió—. Pero lo de los últimos años ha llegado a puntos decepcionantes. Ningún entrenador técnico dura más de dos (2) años en el mismo club, no hay inversión en las fuerzas juveniles y ganar o perder parece equivale a lo mismo. Este año, la competiciones internacionales le han dado a Colombia el lugar por el que ha trabajo: el del la irrelevancia.

Tanto en Copa Libertadores como en Copa Sudamericana los equipos colombianos han pasado desapercibidos y vistos como un rival que, con un trabajo táctico mínimo y aceptable, se pueden superar. En Copa Libertadores ya no quedan representantes y en Copa Sudamericana, para los octavos de final, solo quedan dos (2) equipos.

Deportes Tolima: la constante internacional

Deportes Tolima es uno de los clubes que se ha mantenido en los puntos altos del fútbol colombiano. Sin generar una alta inversión ha sabido encontrar jugadores con proyección, que ha acoplado a algunos jugadores experimentados y, bajo la dirección de entrenadores experimentados, suele crear bases competitivas en los certámenes locales.

Sin embargo, este buen nivel no se ha podido reflejar en las competiciones internacionales. A lo mejor, por ser una institución que desde su identidad no se plantea como un rival a un mismo nivel, tiende a jugar aspirando a no perder de forma abultada, ignorando las posibilidades viables que tiene de ganar.

Ante Deportes Unión La Calera, líder chileno, se dio una situación similar. Los opitas en cierta medida dominaron, pero no fueron eficaces en la orientación de las jugadas concretas en ataque. Caracterizados por su verticalidad y velocidad en los extremos generó situaciones de aparente peligro, pero que nunca logró concretar.

Por su parte, los visitantes fueron solidos en defensa y aprovecharon el juego directo y aéreo para lastimar a Deportes Tolima. Al final, ambos lograron herir al rival e hirieron con un gol a su contrincante, pero los colombianos, al recibir gol de visitante, quedaron eliminados. Un golpe que lastima al club, pues, de nuevo, no lograron llevar su buen nivel local al ámbito internacional.

¿Y quién responde?

Perdieron con Millonarios 3-0, despidieron a su entrenador Juan Carlos Osorio, y ahora debía enfrentar a River Plate de Uruguay. Escenario complicadísimo para Atlético Nacional. Y así fue. El equipo decepcionó, nuevamente, y quedó eliminado de forma merecida.

El resultado en Uruguay fue 3-1, pero en el agregado el marcador fue de 4-2. Un resulto que refleja el pésimo momento que atraviesan los paisas. Y el futuro parece igual. Tras la destitución de Juan Carlos Osorio —que sí tenía responsabilidad del mal momento— ahora el foco pasa a los jugadores, que representan de las mejores nominas del país, pero que vienen teniendo actuaciones lamentables.

Ahora, eliminado de cualquier competencia internacional, Atlético Nacional tendrá que afrontar el final del todo contra todos en la liga nacional, donde está clasificando al momento, pero en la que no tiene asegurado su cupo. Sin embargo, la mala campaña de este club requiere un profundo análisis en dicha institución que ha logrado grandes resultados en el último tiempo.

No todo son nominas

Júnior de Barranquilla fue uno de los clubes que clasificó a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana, aun así su nivel es preocupante. En primer lugar, supero en el agregado por la mínima a Plaza Colonia, un rival bastante inferior al club colombiano. Y eso inquieta ya que cuenta con una de las nóminas más ricas —deportiva y económicamente hablando— del país.

Su próximo rival es Unión La Calera, un rival más exigente al anterior. Por tal razón, es necesario que los referentes del club por fin sean determinantes y que el club, a través de su cuerpo técnico, muestre una identidad de juego, ya que a los jugadores se les ve gravitando sin una identidad en el terreno de juego.

El mismo panorama se da en la liga local. En el presente año ya no se ve como un club temible y favorito al campeonato. Similar a Atlético Nacional, está clasificando, pero no tiene su plaza asegurada para las fases finales. Y así clasifique —que es lo probable— no está al nivel esperado para perfilarlo como favorito al título.

Deportivo Cali, un proyecto tangible

Deportivo Cali es de los clubes que tiene un proyecto tangible. Posee jugadores jóvenes y consolidados, que se combinan con jugadores experimentados y referentes en el ámbito local. A través de esto ha construido una identidad de juego que lo consolida como favorito al título local.

En Copa Sudamericana es el mejor representante que tiene. Clasificó en una serie disputada y pareja ante un Millonarios con notables mejorías. Aunque este juego lo perdió, la serie finalizó 3-3, lo cual obligó la tanda de penaltis donde su arquero fue determinante.

Por la siguiente ronda de Copa Sudamericana tendrá que enfrentar a Vélez, complejo rival argentino y uno de los referentes en la presente competición. Ahora, al tener asegurado su puesto a las rondas finales de la liga local, tendrá que equilibrar una nómina ajustada a las dos competiciones.

Remontada embajadora

Ante el mal inicio en todas las competiciones de Millonarios, el último mes y medio se ha caracterizado por las buenas actuaciones. Y eso demostró en esta serie frente a Deportivo Cali. De local perdió, pero se puede debatir su superioridad. En Cali ganó y fue superior, pero perdió en los penales: así funciona el fútbol.

Aunque ganó el partido en la última jugada, Millonarios tuvo varias opciones en ataque. Pero en la tanda de penaltis perdió por situaciones específicas. No obstante, el club ahora le apunta a la remontada en liga local, a la expectativa de ganar todos sus compromisos y esperar que se den los resultados que necesita para su clasificación.

¿Qué es del fútbol colombiano?

Desvirtuar el nivel del fútbol colombiano sería erróneo, pero sí es necesario cuestionar las instituciones que giran el torno al mismo. Se ha instaurado la búsqueda de objetivos a corto plazo, de generar nominas y estructuras que permitan obtener resultados cuanto antes. Lo cual, en primer lugar, pocas veces se logra, y termina perjudicando el nivel de la liga.

En los equipos nacionales se dejó de pensar en proyectos, en la construcción de equipos competitivos y constantes, donde se priorice el desarrollo de jugadores de su cantera. Nada de esto sucede. Y en cierta medida es por el conformismo —con pocas razones— que hay entre los clubes colombianos y la leve exigencia de los órganos administrativos.

Foto: Twitter de Deportivo Cali

Twitter: @JuanDavidTibad2

Sobre el Autor

Juan David Tibaduiza

Corresponsal en AG Deportes, estudiante de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad Externado de Colombia,