Ayer por la noche Argentina igualó  de visitante  2- 2 frente a Venezuela por la fecha 8 de las eliminatorias Rusia 2018.

El equipo del Patón Bauza  mostró  su peor versión,  aunque los papeles daban con certeza un triunfo rotundo para la visita. Totalmente contradictorio, como dije, -en los papeles-  nada más, el local mantuvo regularidad, eficacia, pero sobre todo la mayor virtud fue la presión hacia los jugadores argentinos que aprovecharon con mucha amplitud el campo de juego en mal estado y el cansancio del adversario.  A los 35′, la Vinotinto se ponía en ventaja con un gol al ángulo diseñado por el joven Juanpi Añor.

En el complementario, Edgardo Bauza se vio obligado a mover piezas del once inicial, donde  ingresó Ángel Correa por el flojo Lamela que tuvo la presión de reemplazar al mejor del mundo y donde  no se pudo acomodar en el desarrollo  del partido. Los locales aprovecharon la falta de claridad del equipo visitante por las ansias de empatar el partido y a los 54′, con gol de Martínez, Venezuela se ponía 2-0.

Con una Argentina totalmente relegada y obligada a utilizar todas sus armas ofensivas, ingresó a Alario por Biglia y  pocos minutos después Gaitán hacía lo propio por Marcos Rojo, logrando descontar con un Lucas Pratto  metido en el partido. Venezuela se vio obligada a replegarse y en el último tramo cuando faltaban pocos minutos para el pitazo final,  Ángel Di María -de flojo partido-, lanzó un centro que interceptó el caudillo Otamendi enviando el esférico al fondo de la red. Los ex Velez Sarsfield se encargaron de rescatar aunque sea un punto.

Lo positivo del nuevo equipo de Bauza, es el invicto. Igualmente Venezuela al descontarle dos puntos,  dejó posicionado a Argentina en tercer lugar con 15 unidades, siendo escolta de Brasil.

 

Foto: ole.com.ar

Twitter: Lucasspaacheco