Real Madrid, Barça, Valencia, Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao. Todos han vencido cuando el equipo andaluz les ha visitado en lo que va de temporada


Una verbena. Esa es la mejor definición de la primera mitad del Sevilla en el Santiago Bernabéu. En el minuto dos, el equipo hispalense ya había recibido el primer gancho de su oponente. En el minuto 42, el luminoso marcaba una diferencia de cinco goles. Pocos eran para lo visto en el verde. Sin ideas, sin tensión, sin competitividad, sin actitud. Marcucci asistió desde la banda al esperpento de su equipo en el terreno de juego. El Real Madrid pasó por encima del equipo andaluz en el mejor partido de la temporada, pero el centro del campo visitante le puso la alfombra roja a los de Zidane para reconciliarse definitivamente con su público.

Tras sellar el pasado miércoles el billete por segunda vez consecutiva a los octavos de final de la Champions League, el Sevilla visitó el Santiago Bernabéu empatado a puntos con su rival. En las últimas cinco jornadas de la competición regular, nadie había conseguido más puntos que los andaluces. El equipo parecía haber conseguido asimilar las ideas del cuerpo técnico y, aunque el margen de mejora y de crecimiento aún era amplio, la idea de puntuar por primera vez en nueve años en la capital de España era una realidad.

Pero el Sevilla tuvo miedo. El vértigo atenazó las piernas de unos jugadores que volvieron a tropezar cuando un rival de categoría les planteó dudas. Muriel patinó en el segundo minuto de juego y transmitió la inseguridad a sus compañeros. A pesar de que en los siguientes minutos Banega y Pizarro durmieron el partido con el balón y Franco Vázquez castigó la espalda de Kroos, el equipo de Marcucci no fue capaz de poner en aprietos a una defensa inédita. A partir de ahí, un descalabro. Derrota dolorosa para el equipo de Nervión. Por el resultado, por la oportunidad desperdiciada y por el mensaje que se deduce de lo visto en el Santiago Bernabéu. Marcucci y los suyos fueron un juguete roto en manos del Real Madrid.

Fotografía: @realmadrid

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