El conjunto blanco volvió a tropezar fuera de casa ante el Olympiacos (102-89)
El Real Madrid no pudo hacerse con la victoria en el escenario más difícil de la Euroliga. Desde el comienzo, el Olympiacos marcó su ritmo y se fue distanciando en el marcador. El quinteto de Scariolo colapsó. Campazzo, Hezonja y Tavares, sin fluidez en ataque, no encontraron soluciones. La distancia no llegó a ser del todo grande, por lo que podría cambiar antes del descanso.
En el segundo cuarto, con la rotación y el acierto de Trey Lyles, habría una respuesta. La intensidad de Andrés Feliz y Gabriel Deck pudieron hacer frente a la segunda unidad de los locales, llegando a ponerse por delante (35-40). Esta respuesta blanca se vería apagada con la vuelta de los titulares de Bartzokas.
Tras el descanso, Tyler Dorsey no daría opciones al Real Madrid, incapaz de reengancharse al partido. El nacionalizado griego firmó la mejor anotación de su vida, con 37 puntos y un 8 de 10 en triples. Además, no estuvo sólo, ya que Vezenkov pudo anotar 24 puntos.
El final de partido no tendría emoción, debido al enorme acierto de los rojiblancos, que ni se inmutaron cuando Campazzo tuvo dos grandes acciones seguidas. Con esta victoria, Olympiacos le gana el average al Real Madrid, además de distanciarse a dos victorias a falta de dos jornadas. Los de Scariolo tendrán que mejorar mucho en defensa si quieren ganar los dos últimos partidos, que se han vuelto casi imprescindibles si quieren volver al Top 4.
No hay tiempo para lamentarse. El jueves visitarán al Fenerbahçe. Si logran vencer, los blancos tendrían el mismo récord y el average ganado a falta de una jornada. La Euroliga sigue muy apretada y aún está todo por decidirse.
