La Federación Española sanciona dos años al presidente y entrenador del CD Colonia Moscardó, además de una multa de 3500 euros por no cumplir una sanción anterior y protagonizar varios incidentes contra el Rayo Majadahonda
La RFEF ha dicho basta. Tras varios antecedentes y varias sanciones de por medio, esta vez la Fedración ha sido muy dura con Javi Poves que ha sido castigado dos años de inhabilitación federativa y una multa de 3 500 euros por su conducta en el partido disputado recientemente entre el Colonia Moscardó y el Rayo Majadahonda. El madrileño quebrantó de una sanción previa, y durante el encuentro protagonizó varias conductas antideportivas.
Al término del encuentro que terminó en empate, según el acta, Poves profirió insultos a los árbitros desde la grada, llegando a decir: “¡Sacad pecho para la mierda de partido que habéis hecho! ¡Vienes a ganar 300 euros de mierda! ¡Avísame y te doy el triple para que me pites igual, que te entierro en dinero!”. También se registraron insultos hacia jugadores del Rayo Majadahonda y la sujeción por el cuello de otro futbolista, hecho que requirió la intervención de seguridad.
La sanción llega después de que el exjugador del Sporting de Gijón Poves fuese castigado el 12 de febrero con una multa de 1 800 euros y una suspensión de ocho partidos por conductas previas. A pesar de ello, el entrenador no respetó la prohibición de estar presente en el encuentro contra el Majadahonda, lo que se consideró un quebrantamiento de sanción de carácter grave según el Código Disciplinario de la RFEF, motivando la medida más severa.
Poves recurrirá a la sanción
Durante los dos años de inhabilitación, Poves no podrá ejercer como directivo ni tendrá licencia federativa vigente, lo que supone su apartamiento de las labores habituales en el club. Sin embargo, el propio entrenador ha mostrado su intención de recurrir la sanción, argumentando que no cree que el dictamen de la federación se sostenga y que continuará defendiendo su posición.
La decisión de la RFEF ha generado reacciones en el ámbito del fútbol regional, donde algunos consideran la medida como una sanción ejemplar por comportamiento reiterado, mientras otros debaten sobre la proporcionalidad del castigo en relación con los hechos.
