Junior de Barranquilla cayó 2-1 ante Flamengo de Brasil por la primera semifinal de la Copa Sudamericana


El Maracaná fue testigo de un partido parejo de principio a fin. El Junior de Barranquilla entró al campo creyéndose local, mostrando que tiene las credenciales suficiente para ser campeón de Sudamérica. Un juego rápido, preciso y compacto fueron las armas del equipo tiburón que se paró firme en la cancha y le mostró a todos que en Brasil también mandan los equipos colombianos.

Un primer tiempo liderado por Leo Pico que  junto a Victor Cantillo se hicieron dueño de la mitad del campo. El equipo tiburón dominaba de principio a fin el partido. Acompañado de cierres precisos, el regreso de los extremos Junior montó un muro difícil de pasar. A esto se le sumaba la rápida respuesta con jugadores determinantes como Teo y Chará en el último cuarto de cancha. El equipo Brasileño se notó lento, con algunos acercamientos con el juego aéreo y lo que podía hacer Felipe Vizeu.

El gol de Teofilo Gutirrez, al minuto 23 del compromiso, silencio al Maracaná. El regreso al gol después de 4 meses llenó de fuerza al equipo barranquillero. Pero era muy bueno para ser cierto. Llegó el segundo tiempo y con él llegó el cansancio. Flamengo apretó y Junior empezó a ceder, las piernas ya no daban para hacer los cierres rápidos, se olvidó de la pelota y poco a poco el equipo brasileño empezó a crecer. Los goles de Felipe Vizeu y Juan Silveira sentenciaron el partido, el juego aéreo le pesó demasiado al cuadro tiburón que lo hizo ver impresición, un punto débil. Falta concentración y decisión para solucionar este problema.

El junior no está muerto

No se ha perdido nada, el gol de visitante deja al junior en una excelente posición para definir las cosas en su casa y con su gente. Hay argumentos para creer que se puede, tener jugadores como Chará y ‘Teo’ siempre te permite creer que existen posibilidades, con un gol se clasifica a la final. Ademas, Junior este semestre ha demostrado el nivel futbolístico de todos sus jugadores, que desde el banco tiene soluciones para cualquier posición. Jugadores como James Sánchez y Roberto Ovelar son posibilidades que están en excelente forma y pueden dar una respuesta si en Barranquilla se complican las cosas.

No debemos olvidar que Junior sigue vivo en la Liga Águila donde vivirá su primer encuentro de cuartos de final contra America de Cali, recién salvado del descenso. Ademas, Junior ya se coronó campeón de la Copa Águila ante Independiente Medellin. El equipo tiburón tiene que creerse finalista para afrontar el siguiente partido, ya lo ha demostrado y con lo que se vio en el primer tiempo tengo argumentos para decir; este Junior da miedo.

Foto:@JuniorFCBarranquilla

Twitter: @Plazasebastian