Precioso ambiente y precioso partido de fútbol entre Granada y Athletic club que se saldó con victoria local por 2-1, resultado que no sirvió y que permitió al conjunto vasco clasificarse para la final de la Copa del Rey. Los hombres de Diego Martínez fueron muy superiores y se pusieron 2-0 con goles de Carlos y Germán, pero el tanto de Yuri hizo bueno el 1-0 de la ida


El Granada buscó el pase a la final tratando de remontar el 1-0 del partido de ida jugado en La Catedral con Rui Silva en portería, Neva, Germán, Domingos y Víctor Díaz en defensa, Foulquier, Gonalons, Herrera, Machís y Puertas en el medio campo y Carlos Fernández como hombre más adelantado. El Athletic por su parte lo hizo con Unai Simón en portería, Capa, Yeray, Unai Núñez, Iñigo Martínez y Yuri en defensa formando línea de cinco, con San José y Vesga en el doble pivote y Muniain, Raúl García y Williams arriba ocupando los tres carriles.

Comenzó apretando el Granada, que salía de la presión visitante y merodeaba el área de Unai Simón. Así, en los primeros minutos, Darwin Machis disparó a las manos a las manos del guardameta vasco en la que la fue toda una declaración de intenciones. El Athletic, sin embargo, también inquietaba con disparos desde larga distancia, aunque la sensación de peligro la llevaba el cuadro local, que impulsado por su afición buscaba abrir el marcador.

A partir del minuto 15 el partido se igualó. Sacudida la presión inicial, el Athletic agarró el cuero y comenzó a tocar. No creaba peligro, pero tampoco se lo creaban. Hasta que el equilibrio volvió a alterarse. El cuadro vasco tuvo dos ocasiones claras, la primera de San José y la segunda de Williams, que comenzaba a crear peligro y a sembrar el pánico entre la grada de Los Cármenes, y es que cada desmarque y conducción generaban mucho peligro. Sin embargo las llegadas del Athletic se concentraron en esos 4-5 minutos, tras los que volvió a dominar el Granada que atacó una y otra vez. Muy cerca de poner el 1-0 estuvo al filo del descanso cuando a la salida de un córner los defensores del Athletic sacaron un balón bajo palos que hubiera puesto a los de Diego Martínez por delante. El balón no entró y con empate a cero goles se llegó al descanso.

La segunda parte fue diferente a la primera. El Granada salió decidido a dar continuidad al final del primer tiempo y comenzó a atacar y embotellar al rival en su propio campo. El Athletic, que durante la primera parte había tenido alguna contra peligrosa, apenas inquietó en la reanudación. Era el Granada el que de la mano de un inspiradísimo Carlos Fernández sumaba ataques uno detrás de otro hasta que fue el propio jugador cedido por el Sevilla el que desataría la locura en las gradas marcando el 1-0. El gol hacía justicia a lo visto hasta el momento, y los hombres de Diego Martínez recogían el premio al trabajo y la constancia. Pese al gol y a la lesión de un h hombre importante como Yangel Herrrera, el Granada siguió atacando y buscando el 2-0. El tanto inicial empataba la eliminatoria y la mandaba a la prórroga, y el cuadro rojiblanco trató de ganarla por la vía rápida. Así, en el 76, Germán Sánchez puso el 2-0 a a la salida de un córner. Era cuestión de tiempo que llegara el segundo gol,  pues el Granada dominaba a un Athletic dormido y sin capacidad de respuesta. Carlos Fernández seguía siendo imparable para los tres centrales el Athletic mientras que Machis y Foulquier llevaban el peligro por las bandas en cada internada, haciendo superioridad numérica con la ayuda ayuda de Neva y Víctor Díaz. No reaccionó el Athletic ni estando por debajo en el marcador, pero una fallo defensivo del Granada permitió a Yuri internarse por la banda izquierda y poner el 2-1 en el marcador, resultado que valía a los visitantes gracias al 1-0 de la ida y al valor doble de los goles en campo contrario. El gol sentó como un jarro de agua fría al Granada, que lo intentó hasta el final sin conseguir un precio que había merecido.

Foto: Web oficial del Granada CF
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