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El derbi de las áreas: un Atleti castigado por la polémica en el Bernabéu

El equipo de Simeone cae 3-2 ante el Real Madrid en un duelo marcado por un penalti no pitado sobre Llorente en el minuto 10 y una pena máxima dudosa de Hancko


El Santiago Bernabéu se preparó para recibir un derbi que prometía intensidad y terminó envuelto, una vez más, en la controversia arbitral. Los dos gigantes de la capital se citaron en la jornada 29 de LaLiga con objetivos distintos en la tabla, pero con el mismo hambre de victoria sobre el césped. El ambiente en Chamartín era eléctrico, propio de un duelo que suele decidir mucho más que tres puntos en la clasificación general.

Desde el pitido inicial, el Atlético de Madrid planteó un bloque sólido y una presión asfixiante capaz de neutralizar las transiciones rápidas del conjunto blanco. Bajo una atmósfera que reflejaba la importancia vital del choque, el equipo de Diego Pablo Simeone logró imponer su guion durante gran parte del encuentro, aunque el resultado final se viera alterado por decisiones que darán que hablar durante toda la semana en los programas deportivos.

Un inicio marcado por la polémica y el acierto de Lookman

El cronómetro apenas alcanzaba el minuto 10 cuando se produjo la primera gran controversia del encuentro en el área local. Marcos Llorente cayó derribado tras una falta clara que el colegiado decidió ignorar ante la incredulidad del banquillo rojiblanco. Esta omisión condicionó el clima de un primer tiempo donde el Atleti demostró una superioridad táctica evidente sobre el planteamiento de Álvaro Arbeloa, dominando la posesión y los tiempos del partido.

La insistencia de los visitantes obtuvo su justa recompensa en el minuto 33 gracias a una conexión letal entre Giuliano Simeone y Ademola Lookman. El atacante aprovechó un servicio preciso al espacio para batir la portería de Courtois y poner justicia en un marcador que, por juego, debió moverse mucho antes. Con esto, el bloque colchonero se marchó al descanso con la ventaja mínima, pero con la amarga sensación de haber sido perjudicado por la omisión del penalti inicial sobre Llorente.

Sin embargo, el paso por los vestuarios trajo consigo un giro de guion inesperado que alteró la jerarquía de la defensa. Una indisposición física de Robin Le Normand obligó a dar entrada a José María Giménez de forma prematura. Casi de inmediato, el árbitro señaló una pena máxima sumamente dudosa de Dávid Hancko por un contacto leve en el área. Vinícius Júnior no perdonó desde los once metros y devolvió la igualdad al electrónico, espoleando la moral de un Real Madrid que hasta entonces estaba contra las cuerdas.

Reacción estéril y un final precipitado por el silbato

Casi sin tiempo para asimilar el golpe del empate, Fede Valverde aprovechó un desajuste en la zaga rojiblanca para poner el 2-1. Simeone reaccionó de inmediato dando entrada a Alexander Sørloth, Nahuel Molina y Nico Williams para recuperar el pulso ofensivo. El movimiento surtió efecto y el propio Molina, con un potente zapatazo desde fuera del área tras un pase de Julián Álvarez, logró restablecer las tablas momentáneas en el marcador.

Sin embargo, la alegría fue efímera debido a la puntería de Vinícius, quien certificó su doblete tras recibir un servicio medido de Trent Alexander-Arnold en el minuto 72. El tramo final se convirtió en un asedio total del Atlético, especialmente tras la expulsión de Valverde por una entrada muy dura sobre el tobillo de Álex Baena. Julián Álvarez rozó la épica con un disparo seco al palo en el minuto 81 que pudo haber cambiado el destino final de los tres puntos.

Finalmente, el cierre del encuentro llegó con una decisión que terminó de encender los ánimos del equipo visitante de forma definitiva. El colegiado señaló el final del choque cuando aún restaban diez segundos de los seis minutos añadidos, cortando un ataque prometedor de los de Simeone. Con un balance estadístico de 15 faltas señaladas en contra frente a solo 2 del rival, el Atlético de Madrid abandonó el Santiago Bernabéu con la sensación de haber sido profundamente damnificado por el arbitraje en los momentos clave.