Dani Ceballos, el exbético y actual jugador del Real Madrid, dio la victoria a los blancos a pocos minutos de final el encuentro, un hecho que han vivido muchos otros jugadores al enfrentarse a sus antiguos equipos


En el Benito Villamarín. Ante el Real Madrid. Y en la jornada 19 de la Liga Santander. Volvió a suceder la maldición de los ex. Y ni es la primera vez, ni será la última. Porque al igual que este domingo le ocurrió al Real Betis Balompié con Ceballos, ha pasado en muchas ocasiones.

La alineación elegida por Quique Setién para el encuentro no lo puso nada fácil a los merengues, los tres centrales y dos pivotes les sirvieron a los de la Palmera para protegerse en defensa y salir a la contra. Solari, por su parte, condicionado por la bajas y los problemas defensivos, optó también por los tres centrales, una fórmula poco vista en el Real Madrid, que terminó haciendo a los blancos dueños del juego en carrera y los espacios.

En resumidas cuentas, el Betis supo hacerse con el empate y poner solución al tanto de Luka Modric vivido en el minuto 12. El croata recibió el balón tras un rechace y no dudó en pegarla con la zurda, dejando sin opciones a Pau López. En el minuto 66, Canales trajo las tablas al marcador y poco tiempo después el VAR ayudó a evitar la sentencia de los madridistas.

Empate a uno y se lesionó Benzema, lo cual privó a los visitantes del predominio hasta ahora conseguido, mientras que el Betis con tanta insistencia terminó haciéndose con el empate en el minuto 66.

Y el uno a uno duró hasta que llegó la maldición. Ceballos sentenció de falta directa desde la frontal, tras una falta de William Carvalho, y el balón entró ajustado al palo. Lanzamiento, gol, y victoria para los suyos. No gustó en el Villamarín.Ceballos pidió perdón y no celebró. No fue suficiente, al menos para los verdiblancos que terminaron la noche con la sensación de haber sido traicionados. Al igual que en la historia del futbol sintieron muchas otras aficiones, quienes no comprenden que al jugador, lejos de sus propios sentimientos, les toca defender la camiseta.