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El Real Betis consiguió su primera victoria cuatro jornadas después de la vuelta del fútbol. El Sevilla arrancó como un tiro, pero en las últimas jornadas se ha estancado con tres empates


La jornada 31 de La Liga Santander traía dos partidos importantes para los equipos de la ciudad de Sevilla. El Sevilla visitaba el Estadio de la Cerámica para jugar ante el Villarreal, rival directo por las plazas europeas. El Betis recibía al Espanyol en el Villamarín con el objetivo de conseguir su primera victoria tras el parón y con su nuevo entrenador, Alexis Trujillo.

El Betis recibía en su templo al último clasificado. Era un partido trampa porque aunque el conjunto periquito llegase último necesitaban puntuar con igual urgencia o más que los verdiblancos.

La primera alineación por la que optó Alexis Trujillo fue la vuelta a la defensa de 5 defensas, con la novedad de Pedraza en el carril izquierdo. En el centro del campo volvía a apostar por Guido junto a Guardado más Canales y Fekir. En ataque, el sacrificado volvía a ser Loren.

El primer tiempo fue un partido plano, muy horizontal. El Espanyol plantó dos líneas de cuatro en zona media que el Betis era incapaz de sobrepasar. Además a la contra los de Abelardo estaban creando bastante peligro con transiciones rápidas donde acumulaban bastantes jugadores en segunda línea.

El descanso le vino de maravillas a los locales. Al inicio de la segunda parte en un saque de esquina lanzado por Canales, Bartra ganaba la partida a Iturraspe y de cabeza ponía el 1-0.  A partir de ahí, el Betis encontró la formula para desarmar al Espanyol. Intentaban profundizar por bandas, pero en el momento en el que no podían, pase atrás y a esperar que los visitantes salieran para, jugando al primer toque, saltar estas dos líneas de presión.

Aun así el conjunto de Barcelona comenzó a presionar cuando metió a futbolistas como Raul de Tomás y Wu Lei. A este último, Joel le sacó un remate justo sobre la línea en el descuento que habría supuesto el empate.

El Sevilla se estanca en Villareal

En los partidos en los que se juega la lucha por la Champions suelen ser partidos de muchas transiciones rápidas, muchas ocasiones y de goles. Así fue el Villarreal-Sevilla de La Cerámica.

El Villarreal se adelantó en primera instancia y el Sevilla tuvo que ir a remolque durante todo el encuentro. La derrota sevillista le habría dejado a solo dos puntos de su perseguidor que sería el submarino amarillo. En estos momentos, tiene cierto margen con cuatro puntos sobre el Getafe.

El Villarreal optó por su once titular, percatados de la importancia del partido. El Sevilla, sin embargo, realizó varios cambios en el once. Por ello, los primeros minutos del partido fueron dominados por los locales. Al Sevilla le costó engancharse al partido, hasta el gol de Paco Alcácer. Desde entonces, el conjunto de Calleja le dejó la pelota al Sevilla, que no era capaz de pasar de tres cuartos de campo, y ellos salir a la contra. Pero en una jugada trabada llegó el empate sevillista gracias a Escudero desde fuera del área.

 Pau Torres, antes del descanso, hacía el 2-1. Tras la reanudación y varios cambios de Lopetegu, Munir (uno de ellos) consiguió el 2-2 que no se movería del marcador.

El Betis con esta victoria y una segunda parte algo mejor parece retomar a una “normalidad” que no se veía desde antes del parón. El Sevilla, tras ganar el derbi, no ha sido capaz de ganar ningún encuentro más.

Fuente: Sevilla FC

Twitter: @acamposg_

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