BREAKING

Simeone ajusta el equipo en el Cerro del Espino para la ida de octavos ante los Spurs, con el Metropolitano listo para rugir en esta eliminatoria clave de la Liga de Campeones


El Atlético de Madrid apuró este lunes en el Cerro del Espino los últimos detalles antes de la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones ante el Tottenham, en una sesión ligera en la que Diego Pablo Simeone pudo confirmar una noticia positiva y otra preocupante en su plantilla.

La alta fue la de Pablo Barrios, que se ejercitó por segundo día consecutivo al mismo ritmo que sus compañeros y ya está listo para reaparecer tras cerca de un mes fuera de los terrenos de juego por problemas musculares. El canterano apunta a entrar en la convocatoria y a tener minutos durante el partido, aportando frescura y llegada desde la segunda línea en un duelo de máxima exigencia europea.

La nota negativa la protagonizó Rodrigo Mendoza, única baja rojiblanca para la cita continental. El joven futbolista sufrió un esguince de tobillo en el reciente encuentro liguero ante la Real Sociedad y se queda fuera del choque ante los ‘Spurs’, con un tiempo estimado de baja cercano al mes. Su ausencia reduce las opciones de Simeone en la rotación, pero no altera en exceso un once que el técnico argentino tiene muy definido para el estreno de la eliminatoria en el Riyadh Air Metropolitano.

El entrenamiento, marcado por los habituales rondos, ejercicios de finalización y una carga moderada, sirvió para ajustar automatismos y recordar la importancia de mantener la solidez en casa ante un Tottenham que llega en mala dinámica en la Premier, pero que se transforma cuando suena el himno de la Champions.

Con el Metropolitano como aliado y prácticamente toda la plantilla disponible, el Atlético buscará golpear primero en una eliminatoria en la que, pese al discurso prudente de Simeone, parte con la condición de favorito por momento de forma y fortaleza como local.